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Articulos de NNovik
Se entregan artículos de opinión de temas relacionados con economía y administración, política nacional e internacional, y otros de interés.

Categoría: Internacional

24/06/2009 GMT -4

Europa, Israel y los musulmanes.-

nnovik @ 11:25

Es preocupante lo que sucede en Europa respecto de su población musulmana.

En un interesante artículo de Gabriel Ben-Tasgal, con un importante respaldo bibliográfico, señala algunos hechos que respaldan esta preocupación:

La población musulmana de Europa es el 4.5% del total del viejo continente.

En la actualidad, se calcula que la tasa de natalidad entre los musulmanes es tres veces mayor que las familias tipos de Europa occidental. Más aún, la tasa de natalidad en algunos países del viejo continente llega a ser, a veces, negativa. Un buen ejemplo lo registramos en Gran Bretaña, donde entre el año 2004 al 2008, la tasa de natalidad entre las familias musulmanas llegó a ser diez veces mayor que la de los no musulmanes. Durante esos años, la población antigua bajó en dos millones de habitantes. Desde el punto numérico, los porcentajes de musulmanes en algunas ciudades europeas son simplemente impresionantes. En Ámsterdam los musulmanes son 180.000 (un 24% de la ciudad), en Bradford 75.000 (16%), Birmingham 143.000 (14.3%), Bruselas 160.000 (17%), Ile de France 1.7 millones (10-15%), Londres 625.000 (8.5%), Marsella 350.000 (20%), Rotterdam 80.000 (13%) y en Viena 120.000 (8%).

Los analistas concuerdan en que el patrón de conducta dominante y mayoritaria muestra que las comunidades musulmanes en Europa no se han asimilado a la mayoría y siguen dirigiendo sus vidas de acuerdo a las reglas internas de su sector y a las directrices de sus líderes. Valga esta comparación: en el mundo judío se rige bajo la premisa de Shmuel “Dina de-Maljuta dina”, o sea, “la ley del lugar en donde vives es tu ley y la debes respetar”. Una premisa muy importante que sirve para explicar la integración veloz y constante de los judíos en las sociedades del mundo. Al contrario de lo que el vulgo suele creer. Entre los musulmanes, la definición personal pasa por su “religión” en vez de por la nueva “nacionalidad” adquirida siendo que para muchos, la premisa es llegar a Europa para seguir siendo musulmanes.

Hay quienes argumentan, no sin razones, que la falta de integración de los musulmanes se debe a una decisión filosófica, ideológica y hasta estratégica. Para otros, que también cuentan con no pocas pruebas que confirman sus argumentos, la explicación para esta falta de integración reside en la xenofobia de la mayoría que no se esfuerza por comprender e integrar a la minoría islámica. El “Instituto Pew” encontró, en su estudio del año 2006, que los musulmanes creían que los europeos eran egoístas, soberbios y violentos y en cambio, los europeos pensaban que los musulmanes eran “fanáticos, violentos y poco abiertos”. Los europeos originarios y los musulmanes pensaban que las relaciones entre ellos eran “malas”. En Alemania, los que pensaban así eran el 70% de los encuestados mientras que en Francia eran un 66%. La integración… evidentemente no ha tenido mucho éxito.

Otros estudios muestran que incluso en la tercera generación de inmigrantes se mantiene el uso cotidiano de la lengua extranjera, que muchas comunidades musulmanas viven en zonas periféricas, con un promedio de presos en las cárceles mucho mayor a los porcentajes en la sociedad, con una situación laboral inestable, trabajos mal pagos o desempleo. Desde el punto de vista socioeconómico tampoco se puede de hablar de una integración exitosa aunque, evidentemente, se debe analizar país o ciudad por ciudad.

El tema que nos preocupa se relaciona al hecho de que importantes sectores del islamismo son de pensamiento violentamente proselitista. De allí se nutre el extremismo. Esa falta de integración, alimenta sin duda la xenofobia de muchos europeos, generándose un “circulo vicioso”, dado que por esa misma situación se alimenta el sentimiento de frustración entre los musulmanes. ¿Cuál es la salida a esta situación?     

Acabo de visitar Israel y tuve el agrado de tener contacto con su población, viajando en buses y trenes y conversando en inglés y/o castellano con muchísimas personas. Israel es un país donde se mezcla gente proveniente de todas partes del globo terrestre. Es una experiencia fascinante. Árabes yemenitas, marroquíes, etíopes, rusos, sudamericanos, todos sin excepción alguna, se identificaban como israelíes y manifestaban su satisfacción respecto de su país. Críticas había muchas; pero todos sin excepción, amaban y se sentían parte del país. Ninguno de ellos, muchos  musulmanes y cristianos, fueron conminados a abandonar su religión. Por el contrario. En Israel existe libertad de cultos y no existe prohibición por usar símbolos de las diversas religiones, como sería el pañuelo (en mujeres musulmanas y judías religiosas), o la kipá (gorro pequeño) en los varones. Obviamente, por razones de seguridad, la inmigración de personas de origen musulmán está muy controlada. Pero al interior del país no existe discriminación, y se ha logrado una interesante integración a la nación israelí. Todas las “primeras migraciones” han continuado practicando  sus culturas e idiomas de origen. Eso lo asume el estado. Sin embargo, ya la segunda generación se va integrando fuertemente a la “sociedad nacional”. ¿Cómo se logra esto? Simplemente a través de una política educacional muy precisa: el idioma hebreo es el “aglutinante” nacional; la educación primaria y secundaria en Israel es estatal, laica y obligatoria. Pueden existir escuelas privadas, pero se deben financiar por sí mismas; además, deben cumplir con el programa nacional de estudios. Paralelamente, el servicio militar es obligatorio por tres años; se transforma en otra herramienta de integración social. Además de capacitar al joven ciudadano en la defensa de su país, dadas las condiciones de amenaza permanente por parte de sus vecinos, les otorga educación cívica junto a conocimientos técnicos de acuerdo a la aptitud de cada cual, integrándolos al país y preparándolos para acceder a estudios superiores.  He sido testigo cómo, en matrimonios de chilenos y argentinos, sus hijos, israelíes, sólo hablaban algo del castellano de sus padres, aún cuando lo entendían. Posiblemente sus hijos, es decir los nietos de esos matrimonios no seguirán hablando el castellano. Sin embargo el hebreo es común a todos ellos.

            La integración nacional de grupos humanos tan diferentes, principalmente a través del idioma hebreo, genera además una cultura israelí que en la práctica es una mezcla de muchas culturas que se van combinando e integrando entre sí. Ello se aprecia en las comidas, en la música y el folklore, en la manera de expresarse, en el arte y la literatura, y en tantas otras expresiones del ser humano. Los entendidos me decían que  hasta los diversos acentos con que hablan el hebreo son parte del fenómeno social que se observa en ese increíble país.

            Me pregunto si los europeos, especialmente los pseudoizquierdistas que tanto atacan a Israel, en lugar de seguir negándose a aceptarlo, no estarían dispuestos a aprender un poco de tan notable experiencia. ¿No será que si los europeos se decidieran por generar un sistema de educación obligatoria similar al israelí, pudiesen lograr modificar la actitud de no integración a la sociedad en que viven por parte de los habitantes islámicos?  La idea no es “combatir” al islamismo, sino integrarlo a una sociedad pluralista y plenamente identificable, donde la diversidad de todo tipo no sólo sea aceptada sino además estimulada. Es lo que ha sucedido en Israel. Y parece que muy pocos lo saben.

29/04/2009 GMT -4

Israel: Un estado Judío.-

nnovik @ 13:44

Mahmud Abbas, presidente de la ANP (Autoridad Nacional Palestina) afirmó que no estaba dispuesto a reconocer al estado de Israel en su calidad de estado judío.- Su negativa estaría ligada al hecho de que el estima que Israel ha de dejar que vuelvan a su territorio aquellos palestinos que en algún momento habrían vivido allí y que abandonaron el país al momento de crearse el estado israelí

            Surgen dos preguntas al respecto: a)¿Porqué Israel ha de ser un estado judío?, y b) ¿Es conveniente que los llamados “refugiados palestinos” puedan volver a vivir en territorio israelí?

            Para responder la primera pregunta debemos recordar algunos de los aspectos que fueron parte de los fundamentos  por los cuales nace el moderno estado de Israel. Hay que retrotraerse a la historia. Los judíos como pueblo, vivían en la zona que a partir del Imperio Romano se denomina “palestina”, desde hace unos 3300 años atrás. En efecto, Israel fue un estado en 1312 A.C., dos milenios antes que surgiera el Islam. Durante todo este tiempo, Jerusalén fue considerada la capital judía, nunca fue capital de ningún país árabe, ni siquiera bajo el régimen jordano y ningún líder árabe la visitó. Jerusalén es mencionada 700 veces en la Biblia y ninguna vez en el Corán. Fue fundada por el Rey David y Mahoma jamás la pisó. Los judíos oran mirando hacia Jerusalén mientras los musulmanes lo hacen mirando a La Meca. Los judíos fueron expulsados de allí por los romanos, el año 73, después de una tercera rebelión de la población judía ante el Imperio Romano. Aún cuando jamás dejó de haber importante presencia judía en esa zona, desde esa fecha en adelante, hubo judíos en todas partes. No volvieron a tener una patria en su calidad de judíos: ni un reino en la antigüedad, ni un  país en épocas más recientes, hasta después de la segunda guerra mundial. En 1948, junto al término de la era colonialista, nacen innumerables países en África y Asia, en territorios que previamente habían sido administrados por algunos de los países de Europa. Israel nace como estado independiente en la misma época que decenas de países: Nigeria, Ghana; Argelia, Zambia. En ese tiempo, los judíos residentes en el antiguo territorio de Judea (denominado “Palestina” por los romanos), lucharon por expulsar a los ingleses. Habiéndose retirado los ingleses, las Naciones Unidas aprueban la “partición” de esa ex colonia inglesa, entregándoles a los judíos el territorio donde ellos eran mayoría. El resto del territorio es asignado a los árabes, quienes jamás lucharon por un estado independiente. De hecho, no lo necesitaban dado que existen actualmente 22 países islámicos. A partir de ese momento, 1948, los árabes no aceptan al naciente Estado de Israel y los líderes de 14 países estimulan a los árabes residentes en Israel a abandonar su territorio a fin de luchar junto a sus “hermanos”, para  “expulsar por la fuerza  a los judíos al mar”. Se calcula que un alto porcentaje de estos, abandonó sus hogares, aun cuando está visto que no lograron sus fines. Entretanto, en los 61 años trascurridos desde su creación, el Israel moderno se ha convertido en una nación próspera,  con sólidas instituciones democráticas, amante de la ciencia, la técnica, y la cultura. Los árabes que permanecieron allí son actualmente ciudadanos israelíes con todos sus derechos. Los que se fueron, alentados por la propaganda de sus “hermanos” para  hacer desaparecer a ese nuevo país, no fueron acogidos por ninguno de aquellos y abandonados a su suerte, se convierten en “refugiados”.             Esa es una apretada síntesis histórica. Pero hay que ir más lejos en el análisis. Los judíos, en tanto “pueblo judío”, no sólo tienen necesariamente en común una religión, sino además todo un ancestro, una cultura, la que de por sí también es muy diversa. De hecho, cada comunidad judía puede ser diferente a otra. Personas pueden “sentirse” identificadas con el judaísmo sin ser necesariamente practicantes de la religión. Toda vez que los judíos se pudieron integrar en las sociedades donde vivían, lo hicieron. A veces, eran rechazados y discriminados y no podían integrarse totalmente. Otras veces, después de estar integrados profundamente a la sociedad, como ocurrió en la Alemania de la mitad del siglo 20,  con el surgimiento del nazismo fueron perseguidos y asesinados por el sólo hecho de ser descendientes de judíos. Es conocido que el nazismo investigaba hasta siete generaciones atrás. Algunos de los detenidos ni siquiera sabían que tenían ancestros judíos; los nazis se encargaron de hacérselos ver llevándolos a los campos de exterminio. Las persecuciones a los judíos, por el sólo hecho de serlo, fueron comunes en toda época y en muchos lugares. La Inquisición, los pogromos, el nazismo, todo ello es parte de la historia. El judío podía ser ciudadano alemán pero era perseguido por ser judío. Podía ser ciudadano ruso, pero era perseguido por los zares y sus huestes. Por otro lado, era discriminado socialmente en cuanto a sus derechos como ciudadano, ya que no era totalmente reconocido como tal. En la segunda guerra mundial, ningún país destruyó las líneas férreas de los trenes que iban a los campos de concentración para así disminuir en parte los asesinatos. Ningún país movió un solo dedo durante la masacre nazi al gheto de Varsovia. Jamás el judío, en su calidad de tal, tuvo algún país o reino que los defendiese de las persecuciones o discriminaciones.             El siglo 20 encuentra al mundo organizado en países independientes entre sí. La única opción para el pueblo judío de ser defendido ante una eventual persecución en algún lugar del mundo, era tener su propio país. Un país donde ellos mismos fuesen sus propios gobernantes y que por ende los pudiese amparar ante cualquier necesidad. Un país donde no estuviesen en el permanente temor de ser discriminados, perseguidos o exiliados por el hecho de ser judíos. Un país en donde se sintiesen histórica y espiritualmente identificados. Y ese país es Israel. Un país que nace con menos de un millón de habitantes y que actualmente ya tiene casi 8 millones. Ha cumplido como fuente de absorción de quienes, siendo judíos, han necesitado de su amparo. También han sido amparo para exiliados y perseguidos de todo el mundo, aún sin ser judíos. Pero su finalidad básica es el amparo de quienes tienen ancestro judaico. Y por eso mismo debe ser un país gobernado por los judíos, en donde coexistan sin problemas otras minorías que puedan convivir sin ser discriminados. Es lo que sucede en el estado de Israel actual. Se acepta la inmigración judía y se aceptan otros credos; inclusive los musulmanes, aun cuando estos últimos, por razones obvias, han de ser absolutamente seleccionados. Es un país donde el cristianismo, el islamismo y los judíos conviven en paz y pueden ejercer libremente su fe y sus derechos como ciudadanos israelíes. Es un país que ha aceptado ser sede de la religión Bahai. Pero es un país judío, ya que está gobernado por éstos y su principal misión es la de proteger y amparar al pueblo judío además de servir a la humanidad practicando la solidaridad. Eso es lo que, con las limitaciones del caso, ha hecho el estado de Israel estos últimos 61 años de vida. Por eso, para que exista paz en la zona el reconocimiento del estado de Israel en su calidad de judío es fundamental.            Respecto de la conveniencia o no de que Israel vuelva a dejar entrar a su territorio a personas que se denominan “refugiados palestinos” de un modo masivo como lo pretenden las autoridades palestinas, la respuesta ha de ser tajante: No. Si la idea es mantener la estabilidad institucional de un estado que ampare a los judíos de la tierra, acerca de los cuales existe una tremenda animadversión y enormes prejuicios en muchas partes, la respuesta debe ser negativa a la inmigración de ex palestinos. Si la idea es darle estabilidad institucional al estado de Israel la respuesta es No a esa inmigración. Y si se desea algún antecedente similar es cuestión de analizar lo sucedido en el Líbano, donde Hesbollá, grupo fundamentalista islámico, se ha trasformado en un estado dentro de un estado y ha sido el promotor de la guerra civil casi permanente entre grupos islámicos opuestos y entre islámicos y cristianos. Israel no puede arriesgarse a algo así, aún cuando tuviese la mejor de las voluntades para aceptar nuevas corrientes inmigratorias. Lo que está sucediendo en Europa, en Francia, en España, en Noruega con la población musulmana es muy preocupante. Estos exigen que el país se adecue a su cultura y religión. Hay zonas  de algunas ciudades donde sólo se aplica la sharia (ley islámica), y donde  pretenden que no rija la ley del país. En dichas zonas la mujer del país no puede ingresar sin una burka y faldas largas sin correr el peligro de ser apedreada. Eso está sucediendo actualmente. Una cosa es ser tolerante. Pero ser tolerante con los intolerantes recalcitrantes pone en peligro la tolerancia misma. Consecuente con ello ha sido el primer ministro australiano, John Howard, que en noviembre de 2008 le señaló a los musulmanes que si quieren vivir bajo la Sharia islámica que se marchen de Australia; en unos momentos en que el gobierno se encuentra aislando a posibles grupos radicales que podrían en un futuro lanzar ataques terroristas contra el pueblo de esa isla-continente.¿Está claro porqué Israel no puede admitir una inmigración masiva de musulmanes?

            Concluyendo, la única opción para la zona es un acuerdo político, en que los árabes acepten el estado judío de Israel y se conforme un estado árabe en los territorios de la Autoridad Palestina actual con la denominación que estos se quieran dar, y gobernado por los árabes. Mientras esta realidad no sea aceptada, mientras los árabes moderados que alientan la paz no sean capaces de imponerse a los extremistas del Islam, la paz en la zona será muy difícil de lograr, sino imposible.

16/04/2009 GMT -4

Carta de un amigo

nnovik @ 19:08

Un dilecto amigo me envía este mensaje:

Acabo de recibir este mail de un amigo judío que tiene su familia en Francia y que pide que lo lean y que lo hagan circular, no tanto por su pedido para hacer un boycott, sino para que miren directamente el peligro que se avecina en Francia, Argentina, Venezuela, Bolivia y en otros países del mundo. En realidad somos muy pocos los no judíos que recordamos lo que paso en Europa antes de la 2a guerra mundial.

 

Subject:  Noticias de Francia, por favor no dejen de leerlo

...*LAS NOTICIAS VERDADERAS NO SE CUENTAN... *

*MIREN LO QUE ESTA PASANDO A LOS JUDIOS EN FRANCIA.*

He recibido esta carta de un amigo en N.Y., uno de sus amigos vive en Francia y se la envió para que la distribuya entre sus amigos Americanos.

Andy escribe:

"Una vez mas, las verdaderas noticias en Francia no son convenientemente reportadas como se deberia." "Para darte una idea de lo que esta pasando en Francia donde ahora hay entre 5 o 6 millones de Musulmanes y cerca de 600.000 Judios, por favor lean esto":

*¿ Es que el mundo de nuevo callará asi como lo hizo en  los tiempos de Hitler?*

El escribe:

"Yo soy Judio, por lo tanto  estoy mandando esto a todos en mi lista de e-mail, y no me voy a sentar tranquilo sin hacer nada.

"En ninguna parte las llamas del Antisemitismo han quemado mas furiosamente que en Francia.

 *En Lyon, un auto fue estrellado contra una Sinagoga y fue incendiado.

 *En Montpellier el Centro Judio Religioso fue bombardeado como asi tambien las Sinagogas de Estrasburgo y Marsella, también un colegio Judio en Cretiel.

Todo esto recientemente.

 *Un Club Deportivo Judio en Toulouse fue atacado con bombas Molotov, y en Paris sobre la estatua de  Alfred Dreyfus fue pintado con grandes letras las palabras "Judio Inmundo."

 *En Bondy, 15 hombres atacaron con palos y barras de metal a los integrantes de un equipo de football.

 *En Aubervilliers el bus que llevaba los niños al colegio Judio ha sido atacado ya 3

veces en 14 meses.

 *De acuerdo a la Policia en el Centro Metropolitano en Paris ha habido entre 10 a 12 incidentes antisemitas por dia, en los ultimos 30 dias.

 *Los muros de los barrios Judios han sido desacrados con slogans roclamando "Mandaremos a los Judios a la camara de gas" y "Muerte a los

Judios"

 *Un tirador disparó a una Carniceria Kosher y a su dueño, en Toulouse.

 *Una pareja joven fue atacada por 5 hombres siendo que ella estaba embarazada y todo porque eran Judios; sucedió en Villeurbane, Francia.

 *Una escuela Judia fue asaltada y vandalizada en Sarcelle, la semana pasada.

*1- Permanezca informado. Nunca piense que esto no es su asunto.*

 2.-Boicotee a Francia  y a los productos franceses. Solamente los Arabes son mas Antisemitas que los Franceses. Siendo ellos exportadores  no sólo de petroleo sino  también de odio.  

No consuma sus vinos, sus perfumes, la ropa, la comida, las peliculas, las playas.

 *3.-Mande este mail a su familia , amigos y compañeros de trabajo.*

 Por favor pasen esto a sus amistades.

No dejemos que la historia se repita.

Gracias por su tiempo y consideracion.

 

24/03/2009 GMT -4

Evolución del antisemitismo en Argentina

nnovik @ 10:53

El “antisemitismo o judeofobia”, es una actitud mental ligada a la xenofobia, a la discriminación de cualquier tipo, a la concepción de un mundo excluyente y separatista. Es el mundo del Ku Klux Klan de USA, de los nazis en Alemania y Europa, de la Sudáfrica del apartheid, de los más fanáticos religiosos. Sin embargo, históricamente, estaba vinculado a las personas “derechistas” o conservadoras de las diversas sociedades;  la gran “novedad”, es que en los últimos 15 años aproximadamente, personas u organizaciones que se autoproclaman como  “izquierdistas y progresistas” han comenzado a manifestarse abiertamente judeófobos, apoyando al más oscuro fascismo, como es el apoyo incondicional a los países islámicos teocráticos y a las organizaciones extremistas que ellos amparan. La confusión política y mental de esas personas y organizaciones es sumamente deplorable. Lo que cualquiera de nosotros  piensa que es el  “progresismo” es una actitud de amplitud de mente, aceptación de la diversidad, inclusión de quienes son diferentes y diálogo. Nada más lejos de estas personas y organizaciones que han perdido su brújula en actitudes dogmáticas y odiosas. 

Este análisis va dirigido especialmente y con todo cariño, a mis amigos de siempre, a fin de que cada vez que les pregunten acerca de  su “postura política”, tengan mucho cuidado en clasificarse como “progresistas o izquierdistas”, sin antes aclarar a qué se están refiriendo!!   A lo menos yo, ya lo estoy haciendo. No me gustaría  para nada ser confundido con un “teocrático fasistoide”.

He aqui el interesante análisis:


Otra vez la cuestión judía

 Juan José Sebreli

Periódico Perfil, 22 de febrero de 2009

En este artículo el sociólogo piensa en la actual ola de antisemitismo tomando como punto de partida los antecedentes y contradicciones de la sociedad argentina del siglo pasado. De los pogromos de 1910 y 1919 a los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA durante el gobierno de Menem, es posible detectar una larga y asentada tradición antijudía. Pero la novedad se encuentra en la crítica a la existencia misma del Estado de Israel y en la izquierdización del antijudaísmo, de la que participan sectores autoproclamados “progresistas” o figuras cercanas al Gobierno.

 

http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0341/articulo.php?art=12857&ed=0341

 

No se puede comprender la reciente ola de antisemitismo sólo a partir de las circunstancias actuales, es preciso remontarse al siglo pasado, rastrear los antecedentes de la crisis en las contradicciones de la sociedad argentina frente la cuestión judía.

 

Las grandes corrientes inmigratorias a comienzos del siglo pasado crearon una situación dual. La sociedad cosmopolita albergó una de las colectividades judías más grandes del mundo, muchos de cuyos miembros se destacaron en diversas actividades. Pero, a la vez surgió en el seno de sus clases gobernantes y de la sociedad civil, como rechazo a la hibridación, una tendencia xenófoba, etnocéntrica, prejuiciosa, racista.

 

Discriminación y convivencia se entrelazaron a lo largo del siglo veinte. Hubo dos pogromos en Buenos Aires ; el primero fue el 15 de mayo de 1910, cuando grupos de jóvenes de clase alta cometieron agresiones y saqueos en el barrio judío de Junín y Lavalle, como contribución a los festejos del próximo Centenario.

 

El segundo pogrom se llevó a cabo en enero de 1919 durante la “semana trágica”. A raíz de una huelga obrera, bandas armadas de organizaciones de derecha, con el pretexto de un supuesto “complot judío maximalista”, realizaron una brutal represión que dejó el saldo de cientos de muertos y heridos.

 

Sin embargo, en esos años el antisemitismo era sólo un problema de minorías de clase alta; en el resto de la población, los judíos convivían con sus vecinos no judíos, y si había cierto tono burlón para referirse a los “rusos” –ni siquiera se sabia diferenciarlos de los judíos–, éste era similar al empleado con los “tanos” o los “gallegos”. Más aún, judíos comerciantes de seda convivían pacíficamente con sirios en la calle Lima y eran socios en los mismos negocios.

 

Sólo a partir de los golpes de Estado y las dictaduras militares y del surgimiento del nazismo, el antisemitismo se hizo consciente, aceptando el contenido ideológico de los nacionalistas profascistas. En el golpe militar de 1943, el antisemitismo fue una política oficial. Gustavo Martínez Zuviría, autor –con el nombre de Hugo Wast– de novelas antisemitas, fue nombrado ministro de Educación. El presidente del Consejo Nacional de Educación, José Ignacio Olmedo, igualmente antisemita, proyectó la separación de sus cargos a maestros y profesores ajenos a la religión católica. Se prohibió la matanza ritual en los mataderos, se cancelaron las franquicias a los diarios y publicaciones escritos en lengua extranjera y se cerraron los diarios escritos en idish. La dictadura debió, no obstante, suspender esta campaña a raíz de las denuncias del exterior y luego por la caída del Eje.

 

Perón no pudo hacer olvidar su intervención en aquella dictadura fascista y contó entre sus opositores a la mayoría de la comunidad judía, escollo que no logró superar con la creación de la adicta OIA (Organización Israelita Argentina) para enfrentar a la DAIA. Por otra parte, mientras se negaba visado a los judíos, el país se convertía en el refugio de genocidas y criminales de guerra: Adolf Eichmann, Joseph Menguele, Eric Priebke, Klauss Barbie, Ante Pavelic, entre otros

 

En las décadas del cincuenta y sesenta surgió la agrupación nacionalista Tacuara, que reclutaba sus acólitos entre estudiantes de colegios católicos y cuyo mentor era el jesuita Julio Meinvielle, autor de Los judios en el misterio de la historia. El antisemitismo persistió asimismo en las Fuerzas Armadas, en especial en la Fuerza Aérea , cuyo asesor político era el nacionalista Jordan Bruno Genta. Durante esos años eran frecuentes las declaraciones antisemitas, las agresiones a sinagogas, cementerios y locales judíos y hasta se produjo el secuestro de una estudiante judía y el asesinato de otro. En la última dictadura, los judíos que eran detenidos temían un trato más cruel que el resto.

 

El antisemitismo se hizo también presente en la democracia. Los mayores atentados terroristas ocurridos en el país tuvieron como blanco dos instituciones judías –la Embajada de Israel y la AMIA–, y sus cómplices locales no fueron condenados.

 

Tal vez el tema más inquietante a partir del último tramo del siglo veinte fue la progresiva infiltración del antisemitismo en los ámbitos de la izquierda. El más influyente teórico de la izquierda peronista, Juan José Hernández Arregui, aún hoy venerado, decía en La formación de la conciencia nacional, verdadera Biblia de los jovenes setentistas: “el poder económico internacional del judaísmo vincula a estos grupos étnicos en forma poco visible pero real y organizada en escala mundial al imperialismo”. El mismo Hernández Arregui explicaba el mundo de Kafka como “el rasgo del judaísmo internacional como sustituto encubridor del nacionalismo sin territorio” (Imperialismo y cultura)”.

El punto de unión entre el nacionalismo de derecha y el nacionalismo de izquierda es su común odio a las democracias occidentales, en especial a la estadounidense.

 

El antinorteamericanismo ha acrecentado el odio a Israel y, a la vez, ha hecho explicables, justificables y hasta elogiables las peores dictaduras del mundo árabe y los crímenes del terrorismo fundamentalista. La extrema izquierda ha llegado a transformar al terrorista palestino en personaje emblemático en sustitución del guerrillero latinoamericano de otros tiempos.

 

La crítica a la derechización de los gobiernos israelíes, la ocupación ilegítima de tierras y los excesos de la represalia bélica pierde su eficacia cuando se olvida que éstos han sido la consecuencia del terrorismo islámico y que Israel es el único Estado reconocido por Naciones Unidas cuyo derecho a la existencia es negado por otros estados miembros de dicha institución, algunos de los cuales desde hace más de medio siglo han emprendido la guerra para borrar el mapa a Israel y “arrojar los judíos al mar”.

 

En ese peligroso camino es inevitable que las críticas válidas a la política exterior de los gobiernos israelíes se confundan con el cuestionamiento mismo a su existencia y que, aun en algunos judíos de izquierda, se diluyan los límites entre antisionismo y antisemitismo (en realidad debería decirse antijudaísmo o judeofobia, ya que los árabes son también semitas).

 

El fenómeno de la izquierdización del antijudaísmo es patente en nuestro país donde, en las manifestaciones contra los judíos, participan individuos o sectores autoproclamados progresistas y algunos vinculados con el gobierno, como el piquetero kirchnerista Luis D’Elía o funcionarios públicos que justifican las expresiones antisemitas como una reacción a las operaciones bélicas de Israel.

 

La profunda crisis económica y el colapso del sistema de partidos ha provocado desde fines de 2001 el resurgimiento de nuevos brotes nacionalistas, de ambos signos, que, aunque minoritarios y con una endeble base teórica, tienen una capacidad de agitación y de comunicación inédita a través de radios de onda corta, Internet, videos y su inserción oportunista en movilizaciones masivas, por lo que sus posibilidades son imprevisibles.

*Juan J. Sebreli,(Buenos Aires, Argentina, 1930), es un reconocido sociólogo, historiador, crítico literario y filósofo argentino,fue columnista de las reconocidas revistas culturales Sur y Contorno; además es colaborador habitual del diario La Nación.Durante la dictadura de 1976 a 1983, como "resistente", formó grupos de estudio colaborando en generar lo que se llamó la "Universidad de las sombras".David Viñas ha dicho de él que es el escritor en el que cristaliza el proyecto primitivo del ideario de Contorno.

 

 

 Reenvia: www.porisrael.org

 

12/03/2009 GMT -4

Una Situación preocupante

nnovik @ 17:37

Irán ha desarrollado su potencial atómico a pesar de toda la presión internacional que se ha opuesto a ello dado el peligro que significa. Es un país donde el islamismo está representado por el 98% de la población. Tiene un gobierno teocrático, donde la principal influencia es la del  líder supremo de Irán, que es el Ayatola Jamenei.  Allí se aplica la  sharia, la ley del Islam de manera estricta. Para toda su población.  La democracia, tal como la conocemos, no existe en la práctica, aún cuando se practican elecciones entre candidatos que previamente tienen la aceptación del Ayatola. Es uno de los principales países del Islam que amparan y financian la acción terrorista  en el planeta.

            Los actos de terrorismo, a nivel internacional, es decir, grupos de ideólogos que actúan en base a la violencia y destrucción de blancos civiles a nivel planetario, son provocados únicamente por quienes declaran ser parte del Islam. Si bien las FARC en Colombia, la ETA en el país vasco, el IRA “auténtico” en Irlanda actúan de un modo violento, a lo menos lo hacen sólo dentro de sus territorios nacionales. Nadie de las FARC o de la ETA ha ido a Pakistán, o a Madrid, o a Buenos Aires  o a Bali  a poner bombas. Los autodenominados “islámicos” si.

            El Islam no es una religión, ni un culto. En su forma más amplia, es una forma de vida 100% completa, total.

            El Islam tiene componentes religiosos, legales, políticos, económicos, sociales y militares. El componente religioso es una tapadera de todos los demás componentes.

            La islamización comienza cuando se alcanza en un país un número suficiente de musulmanes como para poder comenzar campañas en favor de privilegios religiosos.

            Cuando en las sociedades políticamente correctas, tolerantes y culturalmente diversas se aceptan las demandas de los musulmanes en favor de sus privilegios religiosos, algunos de los restantes componentes tienden también a infiltrarse en el resto de los aspectos de la vida ciudadana.

 Es interesante  conocer  cómo funciona todo esto:

 En tanto la población musulmana permanezca alrededor, o por debajo del 2% de la de cualquier país, ésta será vista por la población local como una minoría amante de la paz, y no como una amenaza hacia los demás ciudadanos.

 Éste es el caso de lo que ocurre en:

 Estados Unidos: 0,6% de musulmanes

Australia: 1,5% de musulmanes

Canadá: 1,9% de musulmanes

China: 1,8% de musulmanes

Italia: 1,5% de musulmanes

Noruega: 1,8% de musulmanes

Con una población que alcance entre el 2% y el 5%, los musulmanes comienzan con el proselitismo entre otras minorías étnicas y grupos descontentos del lugar, a menudo con reclutamientos considerables en cárceles y entre las bandas callejeras.

 Esto está ocurriendo en:

Dinamarca: 2,0% de musulmanes

Alemania: 3,7% de musulmanes

Reino Unido: 2,7% de musulmanes

España: 4,0% de musulmanes

Tailandia: 4,6% de musulmanes

A partir del 5% de población musulmana, estos ejercen una influencia desorbitada con respecto al porcentaje de población que representan.

Por ejemplo, insistirán en la introducción de los alimentos halal (limpios de acuerdo a los preceptos islámicos), asegurándose de esta manera empleos de manipuladores de alimentos reservados a los musulmanes.

Empezarán las presiones sobre las cadenas de supermercados para que muestren alimentos halal en sus estanterías - junto con las correspondientes amenazas si no se cumplen estos requisitos.

Esto está ocurriendo en:

Francia: 8,0% de musulmanes

Filipinas: 5,0% de musulmanes

Suecia: 5,0% de musulmanes

Suiza: 4,3% de musulmanes

Holanda: 5,5% de musulmanes

Trinidad y Tobago: 5,8% de musulmanes

 Llegados a este punto, trabajarán para que la autoridad gubernamental les permita que ellos mismos se regulen bajo la Sharia, la Ley Islámica (dentro de sus ghettos).

El objetivo último de los islamistas es establecer la Sharia en todo el mundo.

Cuando los musulmanes se aproximan al 10% de la población, tienden a aumentar la anarquía como un medio de quejarse sobre sus condiciones de vida en el país.

En París ya hemos visto las revueltas imparables con quema de coches y de mobiliario urbano. En esta situación, cualquier acción no musulmana ofende al Islam, y resultan  insurrecciones y amenazas, como las de Ámsterdam tras la oposición a las viñetas de Mahoma y películas sobre el Islam.

Estas tensiones se ven a diario, particularmente en los sectores musulmanes de:

Guyana: 10,0% de musulmanes

India: 13,4% de musulmanes

Israel: 16,0% de musulmanes

Kenia: 10,0% de musulmanes

Rusia: 15,0% de musulmanes

Tras alcanzar el 20%, las naciones pueden esperar disturbios espeluznantes, formación de milicias jihadistas, asesinatos esporádicos, y la quema de iglesias

 Etiopía: 32,8% de musulmanes

 Con un 40% de musulmanes, las naciones experimentan masacres generalizadas, ataques terroristas crónicos, y guerra interrumpida de milicias, como las de:

 Bosnia: 40,0% de musulmanes

Chad: 53,1% de musulmanes

Líbano: 59,7% de musulmanes

Los países que alcanzan un 60% de población musulmana experimentan persecuciones sin límite de los no-creyentes de todas las demás religiones (incluyendo a los musulmanes no ortodoxos), limpiezas étnicas esporádicas (genocidios), el uso de la Ley de la Sharia como arma, y el establecimiento de la Jizya, el impuesto sobre todos los infieles, como está ocurriendo en:

 Albania: 70,0% de musulmanes

Malasia: 60,4% de musulmanes

Qatar: 77,5% de musulmanes

Sudan: 70,0% de musulmanes

A partir del 80% deben esperarse intimidaciones y Jihad violenta sobre la población no islámica, algún tipo de limpieza étnica dirigida por el Estado, e incluso algún genocidio, a medida que estas naciones expulsan a los pocos infieles que van quedando, y se dirigen hacia el objetivo de un Estado 100% musulmán, tal y como se ha experimentado ya, o está en vías de consecución en:

 Bangla Desh: 83,0% de musulmanes

Egipto: 90,0% de musulmanes

Gaza: 98,7% de musulmanes

Indonesia: 86,1% de musulmanes

Irán: 98,0% de musulmanes

Irak: 97,0% de musulmanes

Jordania: 92,0% de musulmanes

Marruecos: 98,7% de musulmanes

Pakistan: 97,0% de musulmanes

Palestine 99,0% de musulmanes

Siria: 90,0% de musulmanes

Tajikistan: 90,0% de musulmanes

Turquía: 99,8% de musulmanes

Emiratos Árabes: 96,0% de musulmanes

Alcanzar el 100% marcará el comienzo de la Paz de “Dar-es-Salaam” (el Paraíso de la Paz Islámico).

 Aquí, se da por supuesta la existencia de la paz, porque todo el mundo es islámico, las Madrás son las únicas escuelas, y el Corán la única palabra, como ocurre en:

Afganistán: 100% de musulmanes

Arabi Saudita 100% de musulmanes

Somalia 100% de musulmanes

Yemen: 100% de musulmanes

Desgraciadamente, la paz nunca se alcanza, puesto que en estos estados con el 100% de musulmanes, aquellos más radicales intimidan y vomitan odio, y satisfacen sus ansias asesinando a los musulmanes menos radicales, por una variedad de razones.

 “Antes de cumplir los nueve años, ya había aprendido la doctrina básica de la vida árabe: Era yo contra mi hermano; yo y mi hermano contra nuestro padre; mi familia contra mis primos y el clan; el clan contra la tribu; la tribu contra el mundo, y todos juntos contra los infieles” ( Leon Uris “El Peregrino / The Haj” )

Es importante entender que en algunos países, con bastante menos que el 100% de población musulmana, como en Francia, la minoría musulmana vive en ghettos, dentro de los cuales constituyen el 100%, y en los que viven bajo la Ley de la Sharia. La policía nacional no osa entrar en esos ghettos. No hay Tribunales, ni escuelas nacionales, ni establecimientos religiosos no musulmanes.

En estas situaciones, los musulmanes no se integran en la comunidad en general. Los niños asisten a las Madrás (escuelas musulmanas), y sólo estudian el Corán.

 Incluso relacionarse con un infiel es un crimen castigable con la muerte. Por lo tanto, en algunas áreas de ciertas naciones, los imanes y los extremistas musulmanes ejercen más poder que el que la media nacional de penetración de la población podría indicar.

Mil quinientos millones de musulmanes representan hoy el 22% de la población mundial. Pero su tasa de nacimientos eclipsa a la de los cristianos, hinduistas, budistas, judíos y todos los demás creyentes.

 Los musulmanes superarán el 50% de la población del mundo al final de este siglo.

 Toda esta información está adaptada y extraída del libro del Dr. Peter Hammond: “Esclavitud, Terrorismo e Islam: Raíces históricas y Amenaza Contemporánea” Christian Liberty Books (April 2005)

 Se ha respetado el orden de mención de los países según el autor, que los lista por orden alfabético de su nombre en inglés.

02/03/2009 GMT -4

Hamas y la Causa Palestina

nnovik @ 12:08

Quienes defendemos y apoyamos lo que estimamos la “causa del pueblo palestino”, aspiramos a que este pueblo, de una vez por todas asuma su propia responsabilidad en  una senda que los lleve al desarrollo cultural, educacional, científico y tecnológico. Israel como país ha demostrado en sus 60 años de existencia como estado moderno, que eso es posible.                Sin embargo, en esa zona del mundo, nos encontramos con organizaciones de índole político religiosas que no aspiran al “bienestar” de los pueblos, sino a la implantación de la ley del Islam a todos los pueblos. Quienes aspiran a la democracia, al laicismo del estado y a la independencia de sus  instituciones, a la libertad de cultos, a la diversidad, son “enemigos” de esos grupos, es decir, “infieles que deben combatirse”. Por su fanatismo y por su violencia,  estas organizaciones son consideradas “terroristas”.                Si definimos “la causa del pueblo palestino” como el deseo de que ese pueblo pueda desenvolverse en todos los ámbitos y en un ambiente de respeto a la diversidad, Hamás y las organizaciones similares  son un enemigo declarado del pueblo palestino. De hecho, fue una guerra civil en Gaza, contra sus propios hermanos, con una cantidad indeterminada de víctimas, la que culminó con la ocupación de ese territorio por parte de dicha organización.- Hamás  propugna la desaparición del estado de Israel y se opone tenaz y violentamente a un eventual tratado de paz entre Israel y un estado Palestino. Son  los principales promotores de los ataques suicidas, los que finalmente se pudieron controlar a través de la construcción de una “feísima muralla”. Es una “fealdad” que los habitantes de Israel, y quienes deseamos que no haya más  víctimas inocentes, aceptamos como un “mal menor”. Como no pudieron continuar con los atentados suicidas, Hamás se armó con misiles de diferentes tipos, a fin de atacar a la población israelí. Como no tienen respeto por la vida de nadie, no les importa quienes mueran.                Es interesante entregar algunos antecedentes de esta organización. Quien tenga dudas, lo puede consultar en Internet:Hamas significa “fervor” en árabe, su bandera es de color verde – color adaptado por el Islam – es por su esencia misma un movimiento religioso que combate cualquier expresión laica dentro del mundo árabe, que pretende la creación de un Estado Palestino bajo la ley del Islam en las tierras de Israel, Cisjordania y Gaza. Los medios para conseguirlo pueden ser pacíficos (mediante treguas con el enemigo que le permita rearmarse y prepararse llegado el momento) o militares a través de actos de “guerra” convencionales contra tropas israelíes, y/o no convencionales: secuestro de soldados y civiles como carta de negociación, atentados y atentados suicidas contra la población civil. En su carta fundamental mantiene que Palestina es un estado islámico confiado a todas las generaciones musulmanas hasta el día del Juicio Final, por lo que nadie tiene derecho a entregar el conjunto o parte de ella: ningún Estado árabe, ningún rey, ningún presidente u organización;  renunciar a una parte de Palestina es como renunciar a la propia religión, no hay solución a la cuestión Palestina sino por un medio: el Yihad.Algunas citas de la Carta de Constitución del Hamas:
Artículo 7: “No vendrá el Día del Juicio hasta que los musulmanes combatan a los judíos, hasta que los judíos se escondan tras las montañas y los árboles, los cuales gritarán: ‘¡Oh, musulmán! Un judío se esconde detrás mío, ¡ven y mátalo!’”.
Artículo 22: Declara que “enemigos” u organizaciones sionistas “acumularon una riqueza material grande e influyente” con la cual “tomaron el control de la prensa mundial”. “Estuvieron detrás de la Revolución Francesa y las revoluciones comunistas. En cuanto a guerras locales y mundiales nadie objeta que estuvieron detrás de la Primera Guerra Mundial, así como del aniquilamiento del califato islámico. También estuvieron detrás de la Segunda Guerra Mundial, cuando obtuvieron inmensos beneficios gracias al comercio con materiales de guerra, y se prepararon para el establecimiento de su Estado. Inspiraron la creación de Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad para reemplazar a la Liga de las Naciones, para dominar el mundo a través de sus intermediarios. No hay guerra que haya estallado en lugar alguno que no lleve sus huellas digitales”.
Acerca de la Fundación del Hamas:
Los “coaligados de la tierra de Isra” y el “Movimiento islámico de Lucha” unificados, en 1987, bajo la dirección del Sheij Ahmed Yasin, fueron base para la formación del Hamas Al movimiento le dan forma Mahmud Al Zahhar y Abdel Azzi Ar-Rantisi, Jalid Mashal dividiéndolo en una línea política y otra militar: Ezedin Al – Kasam, bajo la dirección verticalista del Sheij Ahmed Yasin
                Está claro entonces de que se trata de una organización  político religiosa, fanática y violenta, excluyente de toda diversidad que no sea una forma teocrática de sociedad. Cierto que el pueblo palestino podría optar democráticamente a esta manera de gobernarse, (es decir, optar democráticamente a una sociedad “no democrática”), lo que habría que respetar como parte de su libertad de decisión, a la cual, en ese caso,  ellos mismos deberían experimentar. Pero toda libertad termina cuando se afecta a otros que nada tienen que ver con dicha elección. Menos si se trata de un país vecino. El pueblo palestino podría “elegir” seguir en la miseria, en la corrupción y en la ignorancia. Lo que no puede “elegir” es eliminar a otro estado independiente. A eso no tiene derecho.                La guerra en Gaza es la respuesta de Israel al grupo Hamás. No es “contra” los palestinos. Israel dijo “basta” a ocho años de permanentes ataques con misiles a su población civil.En parte de su declaración al Consejo de Seguridad de las UN, Israel señaló:Ocho años. Durante ocho años los ciudadanos del sur de Israel sufrieron el trauma de ataques con misiles, prácticamente diarios, desde Gaza. Durante ocho años los residentes de esas ciudades tuvieron unos meros 15 segundos para apurarse, con sus niños y ancianos, para hallar refugio antes que los misiles y cohetes aterrizaran en sus casas y escuelas.15 segundos, Sr. Presidente, no daría tiempo a los miembros de este Consejo para abandonar este recinto. Ningún estado permitiría tales ataques sobre sus ciudadanos. Ni debería hacerlo.Pero Israel buscó todas las formas de evitar el actual conflicto. En el 2005 Israel retiró de Gaza a cada uno de sus soldados, y cada uno de sus 8.000 civiles, junto con sus casas y escuelas, sus sinagogas y cementerios. Lo hicimos para tratar de crear una oportunidad para la paz y para que los palestinos construyesen una sociedad próspera.Pero el régimen de Hamas, que tomó brutalmente el control de Gaza, asesinando a decenas de compatriotas palestinos, no tiene ningún interés en la paz y la prosperidad.Se opone vehementemente a las negociaciones entre israelíes y palestinos. Rechaza el proceso de Anápolis, que fuera elogiado por este Consejo el mes pasado en la Resolución 1850.Hamas no tiene interés en lograr la paz con el enemigo. Para Hamas la paz es el enemigo. Su único interés es establecer un régimen de tiranía para los habitantes de Gaza y de terror para los israelíes.A Hamas le gusta decir a los palestinos que fue el terrorismo lo que llevó a Israel a la Desconexión de Gaza en el 2005. Pero la verdad es obvia: fue la esperanza de paz lo que nos llevó a la retirada de Gaza y el terrorismo de Hamas el que nos obligó a volver.En nuestros esfuerzos por evitar la confrontación, aceptamos, hace seis meses, una tahadia (estado de calma) negociada por Egipto. Hamas violó, a diario, este arreglo. Más de 365 misiles y morteros fueron lanzados durante este período. Y, durante todo ese tiempo, utilizó la llamada "calma" para aumentar su abastecimiento de armas y misiles, contrabandeados a través de túneles hacia la Franja de Gaza. Sin embargo, nos refrenamos.Pero cuando Hamas anunció, unilateralmente, el fin de la tahadia y comenzó a llevar a cabo una nueva campaña de ataques, con misiles, contra los ciudadanos de Israel con las armas que contrabandeo hacia Gaza durante, la "calma", ya no pudimos refrenarnos.

Con sus nuevos misiles, hechos en Irán, ahora Hamas puede alcanzar las ciudades de Ashdod y Beer Sheva, colocando a más de un millón de israelíes bajo la sombra de su terror.”

Hasta acá  parte de la declaración de Israel a las Naciones Unidas.                Respecto de la respuesta de Israel a Hamas en Gaza:

Se ha criticado mucho la “magnitud “ que tuvo la respuesta israelí.  Algunas de esas manifestaciones críticas  fué de  gente que yo llamaría “bienintencionada” (como Ricardo Lagos, ex presidente de Chile por ejemplo), que le  pidió a Israel: “Por favor, terminen unilateralmente con la respuesta porque hay muchas muertes inocentes”.- E incluso reconoce los acontecimientos previos que motivaron esa respuesta.

Israel declaró unilateralmente el cese de fuego al estimar que la tarea estaba cumplida. Con certeza deberá volver a actuar si los extremistas vuelven a atacar a su población civil.

Yo comparto el horror y la pena de muchos que como Lagos pidieron “que pare la  guerra”. Más, no puedo perder de vista que nadie, durante 8 años, a pesar de los ruegos de Israel, a pesar de que se alcanzaba a filtrar las noticias de que a diario caían cohetes sobre población civil, a pesar de que se evitaron muchas muertes dado que tuvieron que hacer vida en refugios subterráneos, a pesar de todo,  NADIE DIJO NADA.  La gente inocente está pagando las consecuencias del fanatismo y de la deshumanización de Hamás.Las preguntas que surgen: ¿Qué podía hacer Israel y su población civil? ¿Seguir “aguantando”?, ¿”Vengarse” matando igual cantidad de terroristas?; La verdad es que el tema NO ES sencillo. Yo valido que Israel responda a la agresión. No tiene alternativas reales y viables. Como  no soy estratega, no puedo saber si la respuesta ha sido la adecuada o no. El sufrimiento del pueblo palestino es el sino de la mentalidad  “típica musulmana”  que todo lo resuelven a balazos y siempre culpando a los demás… Sin ninguna duda que los responsables de las muertes de civiles, (que pudieron ser mucho más si el  ejercito israelí no hubiese tomado las medidas de prevención que siempre tomó), son los terroristas de Hamás. Ellos son  los “asesinos”,  palabras que  se gritan contra los israelíes en las manifestaciones “pseudoizquierdistas” (que tienen más de judeófobas que de otra cosa). No hay que olvidar que Hamás  usan de escudo a la población civil. De eso tampoco se informa mucho.

La validez de existir de Israel, después  no está en discusión. Por ende, no discuto su derecho a proteger su población civil como lo tendría que hacer cualquier país civilizado.

Insisto en que, como no soy estratega, no sé en lo militar qué sería lo “adecuado” para defender a su población. Lo que sí sé,  es que pocos lo saben. Menos aquellos que critican.  No sé que habría hecho Chile si en la frontera con Perú se hubiesen puesto los de “Sendero Luminoso” a disparar misiles contra la población de Arica, sin el control del gobierno peruano. No tengo dudas que  hubiesen sido menos “cuidadosos” que los israelíes en su respuesta, y seguramente sus objetivos también habrían sido destruir las bases de lanzamiento y su pertrechamiento.            Es lícito lamentarse y horrorizarse con la gente que muere. Personas y niños de todos lados; cada una es una vida y es una ofensa a la humanidad que mueran violentamente o que sufran heridas o la destrucción de sus hogares. No hay derecho. Lo que no se puede hacer es “culpar” a una de las partes, especialmente si es la parte originalmente agredida, (como es el caso israelí), y que respondió a la agresión,  como responsable de dichas muertes. Y muy especialmente cuando no sabemos que otra alternativa de respuesta tenían. Ese es el tema fundamentalQuisiera terminar estas reflexiones con unas preguntas que esconden una gran  esperanza: ¿Podrá firmarse la paz con  Abu Masen en Cisjordania y en "espíritu" con todos los palestinos? ¿Podrá Israel ayudar al surgimiento económico, educacional y cultural del pueblo palestino, a través de una labor consensuada y planificada entre ambas naciones?La única esperanza de que los palestinos puedan imponerse al terrorismo, es el bienestar de su gente. Si viven, gozan de la vida, y cada uno de ellos tiene un verdadero "sentido existencial", eso será posible. Israel  y los que se suponen “moderados” palestinos de Cisjordania, han de aprovechar este preciso tremendo instante histórico en que el terrorismo quedará debilitado gracias a la respuesta israelí. Hamás y similares  sólo tienen cabida en un ambiente de ignorancia, miseria y temor. El pueblo palestino ha de recuperar su propia dignidad de un modo constructivo, aprendiendo a amar en lugar de odiar. Aprendiendo a convivir en lugar de culpar a otros de sus problemas. A mi entender, esa es la verdadera “causa del pueblo palestino”.

27/02/2009 GMT -4

¿El Mercurio miente?

nnovik @ 12:00

El 16 de febrero, en la sección “Cartas al Lector” de El Mercurio de Valparaíso, aparece bajo el título de “Reescribir la historia, una carta seleccionada por la dirección del diario referida al Holocausto nazi. Después de varios días, les envié la carta que trascribo a continuación.

Siendo 27 de febrero aún no la publican. Me temo que ya no será publicada.-

El correo electrónico enviado y el texto de la carta son los siguientes:

 Estimados señores:            Como lector asiduo de vuestro prestigioso diario me dirijo a ustedes a fin de solicitarles la publicación de mi colaboración enviada el 17 del presente como simple respuesta a una carta que ustedes publican el lunes 16, firmada por un Sr. Epulef, donde solicita se “reescriba la historia” negando la existencia del holocausto nazi. Entiendo que ustedes como diario, al seleccionar las cartas, de algún modo pretenden mostrarse “abiertos” a las diferentes expresiones de sus lectores. De un modo absolutamente “compensatorio”, y por el respeto que le debo  a mi familia y a la de tantos seres que sufrieron la ignominia de la discriminación y  persecución nazi, que desafortunadamente está resurgiendo en este planeta, les agradeceré publiquen la carta que les envié. Con esa publicación el diario también “compensa” el haber publicado la carta de Epulef. Al no publicarla,  yo entenderé, y junto a mi muchos de sus lectores, que El Mercurio también comienza a adscribir la tesis de que el holocausto no existió…Sería para mi algo muy triste y hablaría muy mal de vuestro sentido de la ecuanimidad, revelando una “posición histórica” favorable a que se vuelvan a repetir esos terribles hechos que no sólo avergüenzan al pueblo  alemán, como lo han reconocido sus actuales dirigentes,  sino a la humanidad entera, como lo acaba de reconocer el Papa Benedicto. También sería bueno que ustedes informaran al respecto. (les adjunto el discurso del Papa)AtteNathan Novik He aquí la carta que les envié: Holocausto Según carta del lector Arnel Lepulef, inspirado en ilustres judeófobos del tipo monseñor Williamson, Roger Garaudy y Mahmud Ahmadinejad, habría que reescribir la historia, negando la existencia del holocausto nazi. Le solicito al Sr. Epulef, que cuando se reescriba la historia me ayude a que vuelvan a existir el 100% de la familia de mi padre, que desde Polonia fueron llevados a los campos de exterminio, así como el 100% de la familia  Assael, apellido de mi esposa (q.e.p.d.), desaparecidos de idéntica forma desde Monastir, en la ex Yugoslavia. Ojala el holocausto fuese “un cuento inventado” y nos pudiésemos reencontrar con familiares y amigos, que por el sólo hecho de ser judíos, homosexuales, gitanos o comunistas, fueron exterminados por el régimen nazi. Si en lugar de dejarse llevar por la judeofobia  Epulef desea informarse, existe un  archivo, ubicado en la localidad alemana de Bad Arolsen, que tiene más de 24 kilómetros de estanterí­a conteniendo 50 millones de páginas de documentación;  hasta hace muy poco estaba fuera de acceso al público. Pero luego que el Gobierno Alemán aceptó a principios del año abrir dichos archivos, Scott Pelley, reportero de la CBS, viajó con tres sobrevivientes judíos a Bad Arolsen, donde vieron sus propios registros del Holocausto. Hay millones de víctimas perfectamente identificadas.  Espero que el Sr. Epulef, de aparente ascendencia mapuche, se dedique a investigar y escribir la historia de su pueblo, del cual tan poco conocemos, en lugar de dejarse llevar por sus prejuicios y  desinformación que tan flaco favor le hace a sus ancestros.Nathan Novik Hasta aqui el mail y la carta enviada al diario. 

            ¿Cuál es la tarea de un periódico como el Mercurio?; ¿Es informar a la opinión pública o sólo hacer negocios protegiendo lo que estima “sus intereses”? ¿Es “tomar partido” a fin de ganarse la adhesión de tantos judeófobos que existen en nuestro medio convirtiéndose en un judeófobo más? ¿Porqué la "judeofobia" basada en la mentira sistemática pasa a ser parte "de hecho" de la orientación del diario?

 

            En alguna ocasión,  conversando acerca de las cartas al diario y de mis colaboraciones como columnista, en una entrevista personal  con un antiguo director del diario, este me decía que “El Mercurio” no desea generar polémicas ya que en algunos temas  "polémicos" las cartas del lector lo “colapsaban”. Sin embargo, se comprometió que a lo menos publicaría una carta de cada “punto de vista” u opinión.  Me explicaba de que el diario desea informar lo más equilibradamente posible a sus lectores, privilegiando las noticias de nuestra zona. Me pareció muy bien. Y en eso quedamos.

            A ese director lo cambiaron. Posteriormente y hasta hace poco, de alguna manera, puntualmente, aún cuando de un modo “poco ecuánime”, el diario había cumplido ese compromiso. Digo “poco ecuánime” porque para varias cartas que daban una determinada visión acerca de la política internacional, El Mercurio sólo publicaba una con una visión diferente. Pero a lo menos publicaba algo.

            Pero esta vez, sin ningún tipo de explicación, el diario, luego de seleccionar una carta a todas luces "polémica",  no “compensa” con una visión diferente a sus lectores. Por lo demás, el diario señala en su sección cartas al lector que “La dirección se reserva el derecho de seleccionar, extractar….etc, sustrayéndose a cualquier debate con sus remitentes”. Eso es lo que han hecho.

            Una lástima. Con esta actitud de sólo amparar la carta del lector  Epulef, el Mercurio de Valparaíso se adscribe implícitamente al ambiente judeófobo que  ampara la negación de un hecho tristemente efectivo y  evidente en la historia mas reciente  de la humanidad. Lo más grave es que a través de esa actitud se ampara la posibilidad de que la estupidez humana los vuelva a repetir. Lo peor: se hace cómplice de la crueldad y la mentira.

 

24/06/2007 GMT -4

“Una verdad a medias es una mentira”

nnovik @ 13:52

Artículo publicado en el granvalparaíso.cl

Como "comentario" a un artículo acerca de Palestina, publicado previamente 

 

            Este artículo responde a lo señalado por Javier Sanchez en su artículo: “Palestina: Una verdad a medias es una mentira”. En lo único que concuerdo con su artículo es en el título, que lo hago mío. Pero el contenido de su artículo esta muy lejos de acercarnos a la “verdad”; en todo caso, esta tiene muchas aristas, y pienso que nadie es “dueño” de la misma. Pero nos podemos tratar de acercar un poco. Por lo tanto, trataré de aportar a una visión diferente,  posiblemente más amplia.

El drama palestino y por que no decirlo de casi todo el llamado “mundo árabe”, se puede sintetizar en los siguientes aspectos:

  • La existencia de grupos fanáticos religiosos que desean imponer “su verdad” como “la única verdad”, a sangre y fuego. Por eso, no tienen problema alguno en generar guerras civiles al interior de sus países, ni en matar inocentes en actos terroristas en el resto del mundo.
  • Estos grupos fanáticos tienen muchísimo poder para “imponer” lo que desean al estar apoyados ideológica y financieramente  por gobiernos de países como Siria e Irán, contando con entrenamiento militar y armamento bastante sofisticado. Muchas veces constituyen un estado dentro de un estado, como lo han sido en Líbano y Palestina.
  • Paralelamente, Israel, un minúsculo país con menos del 0.07% del territorio que tienen los países árabes e islámicos, es uno de los pocos países de esa zona del mundo, con un gran desarrollo cultural, científico y tecnológico. Es una democracia representativa con  instituciones que funcionan, donde conviven pacíficamente todo tipo de religiones y cultos. Ello, en medio de regímenes fascistas, autoritarios y corruptos, dueños de gran parte del petróleo mundial, donde, a pesar de sus riquezas, optan por mantener a sus poblaciones en la miseria, el analfabetismo y la ignorancia.
  • Existen decenas de países donde árabes y otras etnias de religión mayoritaria islámica tienen sus hogares nacionales. Existe un solo país donde los judíos tienen un hogar nacional, donde unas 7 millones de personas conviven en un territorio más pequeño que nuestra provincia de Antofagasta- Ese país es Israel. Pero para el integrismo islámico, ese país no merece vivir.
  • Otro aspecto del drama para muchos árabes puede ser la envidia. Si, así de simple. No pueden aceptar que Israel, ese diminuto país, haya entregado grandes aportes a la humanidad, durante sus 60 años de existencia en todos los campos del conocimiento. Con varios Premios Nobeles a su favor. Con universidades del mejor nivel mundial. Con un sistema educacional y de salud democrático, socialmente masivo, igualitario y del mejor nivel. Con una de las mayores tasas mundiales de inversión en investigación per cápita. Sin petróleo. Pero con inteligencia, creatividad, solidaridad y deseos de vivir. ¿Qué han aportado los países musulmanes estos últimos 100 años a la humanidad? Desafortunadamente muy poco en lo constructivo y mucho de destrucción y muerte.
  • Los palestinos en particular, acumulan un drama aún mayor que el resto de los países árabes. Un aspecto importante, además de la corrupción de muchos de sus dirigentes y de la ambición de poder e intransigencia de grupos violentistas religiosa y políticamente fanáticos como el caso de Hamas, que no han dudado en generar una cruel guerra fraticida, está la falta absoluta de solidaridad de sus “hermanos” árabes. Estos, en lugar de otorgarles refugio, los han relegado a inaceptables campamentos en medio de la pobreza, la suciedad y la ignorancia. Los han usado “políticamente” como carne de cañón contra el “enemigo sionista”, alimentando un odio enfermizo hacia los judíos, como si estos fuesen la causa de sus problemas. Israel ha demostrado con creces que como país anhela la paz. Que está dispuesto a ceder parte del territorio conquistado como respuesta a las seis guerras declaradas en su contra, tal como ya lo hizo en forma totalmente voluntaria en Gaza, como muestra de buena voluntad, y con Egipto y Jordania a fin de firmar un tratado de paz. Israel tiene como misión ética colaborar con la humanidad, tecnológica y científicamente, muy especialmente con las naciones mas desposeídas, como ya lo ha estado haciendo con  naciones de Africa. No desea expandirse territorialmente ni seguir ocupando fondos para armamentos. Desea por sobre todas las cosas vivir en paz con sus vecinos. Eso es independiente a los gobiernos que puntualmente ha habido.
  • La razón por la cual Israel ha sobrevivido a siete guerras declaradas por sus vecinos es simple: luchan por su sobre vivencia como nación. Si pierden una guerra no pierden territorio: pierden su país. Los que lo atacan en cambio, luchan por un orgullo estúpido, por un fanatismo nacido de una concepción del mundo y de la vida de tipo excluyente y totalitario. La fuerza de Israel es moral. La fuerza de sus enemigos es el odio. Esa es la diferencia. Y es una parte importante de la “verdad”.
  • Israel está lejos de ser la causa por la que los pueblos árabes, y otros de diversas etnias y de religión musulmana, se maten mutuamente. Es cuestión de historia. Desde que fallece Mahoma comienzan las luchas fraticidas. Y no terminan hasta hoy. La “yihad”, o guerra santa, que aparece en varios sutras del Corán, es interpretada por los fanáticos integristas como una guerra contra todo aquel que se oponga a convertirse al Islam. Los actos terroristas son inspirados en ese tipo de “ideología”. Es la misma que sostienen gobiernos como el de Irán, que ha jurado “borrar del mapa” a Israel. Y aún tiene un asiento en Naciones Unidas. Y es apoyado por los “izquierdistas” de Europa, los “progresistas”, que en su miopía no son capaces de darse cuenta que apoyan a quienes en el futuro no trepidarán en asesinarlos sin asco. Es más fácil culpabilizar de todo a Israel. Eso no tiene nada que ver con lo que Sanchez llama “verdad”
  • Otro drama que forma otra arista de estas “verdades”, es el de los árabes de religión cristiana. Tampoco lo han pasado muy bien al interior de los países árabes gobernados por musulmanes. Por eso, aquellos que residían en Líbano en la anterior guerra civil, están profundamente agradecidos de Israel. Ese fue el único país que intervino para evitar que fuesen masacrados por los fanáticos musulmanes. Muchos de esos árabes cristianos se han trasformado en buenos ciudadanos israelíes. El Talmud de los judíos dice: “Salva una vida y salvarás a la humanidad”. Por eso Israel, como política de estado, por su misma constitución, es un país solidario. Es difícil entender a quienes en Chile descendiendo de árabes cristianos, en lugar de dar su apoyo a la existencia del estado de Israel, y a su coexistencia pacífica con sus vecinos, apoyan a los fanáticos islámicos que sueñan con su destrucción. Supongo que por ignorancia, por prejuicio o por olvido, apoyan a los mismos que fueron quienes persiguieron a sus ancestros, y que al igual que los de Líbano, tuvieron que emigrar buscando mejores horizontes y lugares más seguros para su descendencia.
  • Por eso, el artículo de Javier Sánchez no sólo tiene poco que ver con la “verdad”, sino que tampoco apunta hacia la búsqueda de “soluciones” para este tema. Sostener el odio, la no aceptación de una de las partes en conflicto, no es lo más constructivo. Además de ser inhumano. La “verdad” es mucho más compleja que esta pequeña síntesis. Pero sin duda, junto a la verdad, es necesario descubrir qué queremos y hacia donde apuntamos. Pienso que la  única “solución” al conflicto de palestina no es la desaparición de nadie, sino la aceptación e integración mutuas. Para los palestinos, lo mejor sería un estado Palestino autónomo, reconocido por todas las naciones, integrado en lo económico y viviendo en armonía con Israel. Eso pasa por una solución política. Y eso significa negociar; aprender a ceder. Pero eso también pasa necesariamente por el control político de aquellos grupos palestinos moderados que realmente anhelan el bienestar para su pueblo. Israel está lejos de ser un país “idílico”, cuyos dirigentes no se equivocan: es un país común y silvestre, con sus defectos y virtudes. Pero pretender que un conflicto se soluciona por la vía de la desaparición del otro, como de hecho lo plantea Javier Sanchez en su artículo, no es “solución”. A lo menos no es la más humanitaria ni la más equilibrada para quienes deseamos un mundo con paz, justicia y prosperidad para todos. Sin excepción. Y muy especialmente un mundo donde exista la diversidad y el respeto por la misma. De ese mundo sin duda sólo quedan excluidos quienes no aceptan la diversidad y desean imponer “su verdad” a los demás a sangre y fuego.

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