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Articulos de NNovik
Se entregan artículos de opinión de temas relacionados con economía y administración, política nacional e internacional, y otros de interés.

Archivo: Marzo 2009

24/03/2009 GMT -4

Evolución del antisemitismo en Argentina

nnovik @ 10:53

El “antisemitismo o judeofobia”, es una actitud mental ligada a la xenofobia, a la discriminación de cualquier tipo, a la concepción de un mundo excluyente y separatista. Es el mundo del Ku Klux Klan de USA, de los nazis en Alemania y Europa, de la Sudáfrica del apartheid, de los más fanáticos religiosos. Sin embargo, históricamente, estaba vinculado a las personas “derechistas” o conservadoras de las diversas sociedades;  la gran “novedad”, es que en los últimos 15 años aproximadamente, personas u organizaciones que se autoproclaman como  “izquierdistas y progresistas” han comenzado a manifestarse abiertamente judeófobos, apoyando al más oscuro fascismo, como es el apoyo incondicional a los países islámicos teocráticos y a las organizaciones extremistas que ellos amparan. La confusión política y mental de esas personas y organizaciones es sumamente deplorable. Lo que cualquiera de nosotros  piensa que es el  “progresismo” es una actitud de amplitud de mente, aceptación de la diversidad, inclusión de quienes son diferentes y diálogo. Nada más lejos de estas personas y organizaciones que han perdido su brújula en actitudes dogmáticas y odiosas. 

Este análisis va dirigido especialmente y con todo cariño, a mis amigos de siempre, a fin de que cada vez que les pregunten acerca de  su “postura política”, tengan mucho cuidado en clasificarse como “progresistas o izquierdistas”, sin antes aclarar a qué se están refiriendo!!   A lo menos yo, ya lo estoy haciendo. No me gustaría  para nada ser confundido con un “teocrático fasistoide”.

He aqui el interesante análisis:


Otra vez la cuestión judía

 Juan José Sebreli

Periódico Perfil, 22 de febrero de 2009

En este artículo el sociólogo piensa en la actual ola de antisemitismo tomando como punto de partida los antecedentes y contradicciones de la sociedad argentina del siglo pasado. De los pogromos de 1910 y 1919 a los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA durante el gobierno de Menem, es posible detectar una larga y asentada tradición antijudía. Pero la novedad se encuentra en la crítica a la existencia misma del Estado de Israel y en la izquierdización del antijudaísmo, de la que participan sectores autoproclamados “progresistas” o figuras cercanas al Gobierno.

 

http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0341/articulo.php?art=12857&ed=0341

 

No se puede comprender la reciente ola de antisemitismo sólo a partir de las circunstancias actuales, es preciso remontarse al siglo pasado, rastrear los antecedentes de la crisis en las contradicciones de la sociedad argentina frente la cuestión judía.

 

Las grandes corrientes inmigratorias a comienzos del siglo pasado crearon una situación dual. La sociedad cosmopolita albergó una de las colectividades judías más grandes del mundo, muchos de cuyos miembros se destacaron en diversas actividades. Pero, a la vez surgió en el seno de sus clases gobernantes y de la sociedad civil, como rechazo a la hibridación, una tendencia xenófoba, etnocéntrica, prejuiciosa, racista.

 

Discriminación y convivencia se entrelazaron a lo largo del siglo veinte. Hubo dos pogromos en Buenos Aires ; el primero fue el 15 de mayo de 1910, cuando grupos de jóvenes de clase alta cometieron agresiones y saqueos en el barrio judío de Junín y Lavalle, como contribución a los festejos del próximo Centenario.

 

El segundo pogrom se llevó a cabo en enero de 1919 durante la “semana trágica”. A raíz de una huelga obrera, bandas armadas de organizaciones de derecha, con el pretexto de un supuesto “complot judío maximalista”, realizaron una brutal represión que dejó el saldo de cientos de muertos y heridos.

 

Sin embargo, en esos años el antisemitismo era sólo un problema de minorías de clase alta; en el resto de la población, los judíos convivían con sus vecinos no judíos, y si había cierto tono burlón para referirse a los “rusos” –ni siquiera se sabia diferenciarlos de los judíos–, éste era similar al empleado con los “tanos” o los “gallegos”. Más aún, judíos comerciantes de seda convivían pacíficamente con sirios en la calle Lima y eran socios en los mismos negocios.

 

Sólo a partir de los golpes de Estado y las dictaduras militares y del surgimiento del nazismo, el antisemitismo se hizo consciente, aceptando el contenido ideológico de los nacionalistas profascistas. En el golpe militar de 1943, el antisemitismo fue una política oficial. Gustavo Martínez Zuviría, autor –con el nombre de Hugo Wast– de novelas antisemitas, fue nombrado ministro de Educación. El presidente del Consejo Nacional de Educación, José Ignacio Olmedo, igualmente antisemita, proyectó la separación de sus cargos a maestros y profesores ajenos a la religión católica. Se prohibió la matanza ritual en los mataderos, se cancelaron las franquicias a los diarios y publicaciones escritos en lengua extranjera y se cerraron los diarios escritos en idish. La dictadura debió, no obstante, suspender esta campaña a raíz de las denuncias del exterior y luego por la caída del Eje.

 

Perón no pudo hacer olvidar su intervención en aquella dictadura fascista y contó entre sus opositores a la mayoría de la comunidad judía, escollo que no logró superar con la creación de la adicta OIA (Organización Israelita Argentina) para enfrentar a la DAIA. Por otra parte, mientras se negaba visado a los judíos, el país se convertía en el refugio de genocidas y criminales de guerra: Adolf Eichmann, Joseph Menguele, Eric Priebke, Klauss Barbie, Ante Pavelic, entre otros

 

En las décadas del cincuenta y sesenta surgió la agrupación nacionalista Tacuara, que reclutaba sus acólitos entre estudiantes de colegios católicos y cuyo mentor era el jesuita Julio Meinvielle, autor de Los judios en el misterio de la historia. El antisemitismo persistió asimismo en las Fuerzas Armadas, en especial en la Fuerza Aérea , cuyo asesor político era el nacionalista Jordan Bruno Genta. Durante esos años eran frecuentes las declaraciones antisemitas, las agresiones a sinagogas, cementerios y locales judíos y hasta se produjo el secuestro de una estudiante judía y el asesinato de otro. En la última dictadura, los judíos que eran detenidos temían un trato más cruel que el resto.

 

El antisemitismo se hizo también presente en la democracia. Los mayores atentados terroristas ocurridos en el país tuvieron como blanco dos instituciones judías –la Embajada de Israel y la AMIA–, y sus cómplices locales no fueron condenados.

 

Tal vez el tema más inquietante a partir del último tramo del siglo veinte fue la progresiva infiltración del antisemitismo en los ámbitos de la izquierda. El más influyente teórico de la izquierda peronista, Juan José Hernández Arregui, aún hoy venerado, decía en La formación de la conciencia nacional, verdadera Biblia de los jovenes setentistas: “el poder económico internacional del judaísmo vincula a estos grupos étnicos en forma poco visible pero real y organizada en escala mundial al imperialismo”. El mismo Hernández Arregui explicaba el mundo de Kafka como “el rasgo del judaísmo internacional como sustituto encubridor del nacionalismo sin territorio” (Imperialismo y cultura)”.

El punto de unión entre el nacionalismo de derecha y el nacionalismo de izquierda es su común odio a las democracias occidentales, en especial a la estadounidense.

 

El antinorteamericanismo ha acrecentado el odio a Israel y, a la vez, ha hecho explicables, justificables y hasta elogiables las peores dictaduras del mundo árabe y los crímenes del terrorismo fundamentalista. La extrema izquierda ha llegado a transformar al terrorista palestino en personaje emblemático en sustitución del guerrillero latinoamericano de otros tiempos.

 

La crítica a la derechización de los gobiernos israelíes, la ocupación ilegítima de tierras y los excesos de la represalia bélica pierde su eficacia cuando se olvida que éstos han sido la consecuencia del terrorismo islámico y que Israel es el único Estado reconocido por Naciones Unidas cuyo derecho a la existencia es negado por otros estados miembros de dicha institución, algunos de los cuales desde hace más de medio siglo han emprendido la guerra para borrar el mapa a Israel y “arrojar los judíos al mar”.

 

En ese peligroso camino es inevitable que las críticas válidas a la política exterior de los gobiernos israelíes se confundan con el cuestionamiento mismo a su existencia y que, aun en algunos judíos de izquierda, se diluyan los límites entre antisionismo y antisemitismo (en realidad debería decirse antijudaísmo o judeofobia, ya que los árabes son también semitas).

 

El fenómeno de la izquierdización del antijudaísmo es patente en nuestro país donde, en las manifestaciones contra los judíos, participan individuos o sectores autoproclamados progresistas y algunos vinculados con el gobierno, como el piquetero kirchnerista Luis D’Elía o funcionarios públicos que justifican las expresiones antisemitas como una reacción a las operaciones bélicas de Israel.

 

La profunda crisis económica y el colapso del sistema de partidos ha provocado desde fines de 2001 el resurgimiento de nuevos brotes nacionalistas, de ambos signos, que, aunque minoritarios y con una endeble base teórica, tienen una capacidad de agitación y de comunicación inédita a través de radios de onda corta, Internet, videos y su inserción oportunista en movilizaciones masivas, por lo que sus posibilidades son imprevisibles.

*Juan J. Sebreli,(Buenos Aires, Argentina, 1930), es un reconocido sociólogo, historiador, crítico literario y filósofo argentino,fue columnista de las reconocidas revistas culturales Sur y Contorno; además es colaborador habitual del diario La Nación.Durante la dictadura de 1976 a 1983, como "resistente", formó grupos de estudio colaborando en generar lo que se llamó la "Universidad de las sombras".David Viñas ha dicho de él que es el escritor en el que cristaliza el proyecto primitivo del ideario de Contorno.

 

 

 Reenvia: www.porisrael.org

 

12/03/2009 GMT -4

Una Situación preocupante

nnovik @ 17:37

Irán ha desarrollado su potencial atómico a pesar de toda la presión internacional que se ha opuesto a ello dado el peligro que significa. Es un país donde el islamismo está representado por el 98% de la población. Tiene un gobierno teocrático, donde la principal influencia es la del  líder supremo de Irán, que es el Ayatola Jamenei.  Allí se aplica la  sharia, la ley del Islam de manera estricta. Para toda su población.  La democracia, tal como la conocemos, no existe en la práctica, aún cuando se practican elecciones entre candidatos que previamente tienen la aceptación del Ayatola. Es uno de los principales países del Islam que amparan y financian la acción terrorista  en el planeta.

            Los actos de terrorismo, a nivel internacional, es decir, grupos de ideólogos que actúan en base a la violencia y destrucción de blancos civiles a nivel planetario, son provocados únicamente por quienes declaran ser parte del Islam. Si bien las FARC en Colombia, la ETA en el país vasco, el IRA “auténtico” en Irlanda actúan de un modo violento, a lo menos lo hacen sólo dentro de sus territorios nacionales. Nadie de las FARC o de la ETA ha ido a Pakistán, o a Madrid, o a Buenos Aires  o a Bali  a poner bombas. Los autodenominados “islámicos” si.

            El Islam no es una religión, ni un culto. En su forma más amplia, es una forma de vida 100% completa, total.

            El Islam tiene componentes religiosos, legales, políticos, económicos, sociales y militares. El componente religioso es una tapadera de todos los demás componentes.

            La islamización comienza cuando se alcanza en un país un número suficiente de musulmanes como para poder comenzar campañas en favor de privilegios religiosos.

            Cuando en las sociedades políticamente correctas, tolerantes y culturalmente diversas se aceptan las demandas de los musulmanes en favor de sus privilegios religiosos, algunos de los restantes componentes tienden también a infiltrarse en el resto de los aspectos de la vida ciudadana.

 Es interesante  conocer  cómo funciona todo esto:

 En tanto la población musulmana permanezca alrededor, o por debajo del 2% de la de cualquier país, ésta será vista por la población local como una minoría amante de la paz, y no como una amenaza hacia los demás ciudadanos.

 Éste es el caso de lo que ocurre en:

 Estados Unidos: 0,6% de musulmanes

Australia: 1,5% de musulmanes

Canadá: 1,9% de musulmanes

China: 1,8% de musulmanes

Italia: 1,5% de musulmanes

Noruega: 1,8% de musulmanes

Con una población que alcance entre el 2% y el 5%, los musulmanes comienzan con el proselitismo entre otras minorías étnicas y grupos descontentos del lugar, a menudo con reclutamientos considerables en cárceles y entre las bandas callejeras.

 Esto está ocurriendo en:

Dinamarca: 2,0% de musulmanes

Alemania: 3,7% de musulmanes

Reino Unido: 2,7% de musulmanes

España: 4,0% de musulmanes

Tailandia: 4,6% de musulmanes

A partir del 5% de población musulmana, estos ejercen una influencia desorbitada con respecto al porcentaje de población que representan.

Por ejemplo, insistirán en la introducción de los alimentos halal (limpios de acuerdo a los preceptos islámicos), asegurándose de esta manera empleos de manipuladores de alimentos reservados a los musulmanes.

Empezarán las presiones sobre las cadenas de supermercados para que muestren alimentos halal en sus estanterías - junto con las correspondientes amenazas si no se cumplen estos requisitos.

Esto está ocurriendo en:

Francia: 8,0% de musulmanes

Filipinas: 5,0% de musulmanes

Suecia: 5,0% de musulmanes

Suiza: 4,3% de musulmanes

Holanda: 5,5% de musulmanes

Trinidad y Tobago: 5,8% de musulmanes

 Llegados a este punto, trabajarán para que la autoridad gubernamental les permita que ellos mismos se regulen bajo la Sharia, la Ley Islámica (dentro de sus ghettos).

El objetivo último de los islamistas es establecer la Sharia en todo el mundo.

Cuando los musulmanes se aproximan al 10% de la población, tienden a aumentar la anarquía como un medio de quejarse sobre sus condiciones de vida en el país.

En París ya hemos visto las revueltas imparables con quema de coches y de mobiliario urbano. En esta situación, cualquier acción no musulmana ofende al Islam, y resultan  insurrecciones y amenazas, como las de Ámsterdam tras la oposición a las viñetas de Mahoma y películas sobre el Islam.

Estas tensiones se ven a diario, particularmente en los sectores musulmanes de:

Guyana: 10,0% de musulmanes

India: 13,4% de musulmanes

Israel: 16,0% de musulmanes

Kenia: 10,0% de musulmanes

Rusia: 15,0% de musulmanes

Tras alcanzar el 20%, las naciones pueden esperar disturbios espeluznantes, formación de milicias jihadistas, asesinatos esporádicos, y la quema de iglesias

 Etiopía: 32,8% de musulmanes

 Con un 40% de musulmanes, las naciones experimentan masacres generalizadas, ataques terroristas crónicos, y guerra interrumpida de milicias, como las de:

 Bosnia: 40,0% de musulmanes

Chad: 53,1% de musulmanes

Líbano: 59,7% de musulmanes

Los países que alcanzan un 60% de población musulmana experimentan persecuciones sin límite de los no-creyentes de todas las demás religiones (incluyendo a los musulmanes no ortodoxos), limpiezas étnicas esporádicas (genocidios), el uso de la Ley de la Sharia como arma, y el establecimiento de la Jizya, el impuesto sobre todos los infieles, como está ocurriendo en:

 Albania: 70,0% de musulmanes

Malasia: 60,4% de musulmanes

Qatar: 77,5% de musulmanes

Sudan: 70,0% de musulmanes

A partir del 80% deben esperarse intimidaciones y Jihad violenta sobre la población no islámica, algún tipo de limpieza étnica dirigida por el Estado, e incluso algún genocidio, a medida que estas naciones expulsan a los pocos infieles que van quedando, y se dirigen hacia el objetivo de un Estado 100% musulmán, tal y como se ha experimentado ya, o está en vías de consecución en:

 Bangla Desh: 83,0% de musulmanes

Egipto: 90,0% de musulmanes

Gaza: 98,7% de musulmanes

Indonesia: 86,1% de musulmanes

Irán: 98,0% de musulmanes

Irak: 97,0% de musulmanes

Jordania: 92,0% de musulmanes

Marruecos: 98,7% de musulmanes

Pakistan: 97,0% de musulmanes

Palestine 99,0% de musulmanes

Siria: 90,0% de musulmanes

Tajikistan: 90,0% de musulmanes

Turquía: 99,8% de musulmanes

Emiratos Árabes: 96,0% de musulmanes

Alcanzar el 100% marcará el comienzo de la Paz de “Dar-es-Salaam” (el Paraíso de la Paz Islámico).

 Aquí, se da por supuesta la existencia de la paz, porque todo el mundo es islámico, las Madrás son las únicas escuelas, y el Corán la única palabra, como ocurre en:

Afganistán: 100% de musulmanes

Arabi Saudita 100% de musulmanes

Somalia 100% de musulmanes

Yemen: 100% de musulmanes

Desgraciadamente, la paz nunca se alcanza, puesto que en estos estados con el 100% de musulmanes, aquellos más radicales intimidan y vomitan odio, y satisfacen sus ansias asesinando a los musulmanes menos radicales, por una variedad de razones.

 “Antes de cumplir los nueve años, ya había aprendido la doctrina básica de la vida árabe: Era yo contra mi hermano; yo y mi hermano contra nuestro padre; mi familia contra mis primos y el clan; el clan contra la tribu; la tribu contra el mundo, y todos juntos contra los infieles” ( Leon Uris “El Peregrino / The Haj” )

Es importante entender que en algunos países, con bastante menos que el 100% de población musulmana, como en Francia, la minoría musulmana vive en ghettos, dentro de los cuales constituyen el 100%, y en los que viven bajo la Ley de la Sharia. La policía nacional no osa entrar en esos ghettos. No hay Tribunales, ni escuelas nacionales, ni establecimientos religiosos no musulmanes.

En estas situaciones, los musulmanes no se integran en la comunidad en general. Los niños asisten a las Madrás (escuelas musulmanas), y sólo estudian el Corán.

 Incluso relacionarse con un infiel es un crimen castigable con la muerte. Por lo tanto, en algunas áreas de ciertas naciones, los imanes y los extremistas musulmanes ejercen más poder que el que la media nacional de penetración de la población podría indicar.

Mil quinientos millones de musulmanes representan hoy el 22% de la población mundial. Pero su tasa de nacimientos eclipsa a la de los cristianos, hinduistas, budistas, judíos y todos los demás creyentes.

 Los musulmanes superarán el 50% de la población del mundo al final de este siglo.

 Toda esta información está adaptada y extraída del libro del Dr. Peter Hammond: “Esclavitud, Terrorismo e Islam: Raíces históricas y Amenaza Contemporánea” Christian Liberty Books (April 2005)

 Se ha respetado el orden de mención de los países según el autor, que los lista por orden alfabético de su nombre en inglés.

02/03/2009 GMT -4

Hamas y la Causa Palestina

nnovik @ 12:08

Quienes defendemos y apoyamos lo que estimamos la “causa del pueblo palestino”, aspiramos a que este pueblo, de una vez por todas asuma su propia responsabilidad en  una senda que los lleve al desarrollo cultural, educacional, científico y tecnológico. Israel como país ha demostrado en sus 60 años de existencia como estado moderno, que eso es posible.                Sin embargo, en esa zona del mundo, nos encontramos con organizaciones de índole político religiosas que no aspiran al “bienestar” de los pueblos, sino a la implantación de la ley del Islam a todos los pueblos. Quienes aspiran a la democracia, al laicismo del estado y a la independencia de sus  instituciones, a la libertad de cultos, a la diversidad, son “enemigos” de esos grupos, es decir, “infieles que deben combatirse”. Por su fanatismo y por su violencia,  estas organizaciones son consideradas “terroristas”.                Si definimos “la causa del pueblo palestino” como el deseo de que ese pueblo pueda desenvolverse en todos los ámbitos y en un ambiente de respeto a la diversidad, Hamás y las organizaciones similares  son un enemigo declarado del pueblo palestino. De hecho, fue una guerra civil en Gaza, contra sus propios hermanos, con una cantidad indeterminada de víctimas, la que culminó con la ocupación de ese territorio por parte de dicha organización.- Hamás  propugna la desaparición del estado de Israel y se opone tenaz y violentamente a un eventual tratado de paz entre Israel y un estado Palestino. Son  los principales promotores de los ataques suicidas, los que finalmente se pudieron controlar a través de la construcción de una “feísima muralla”. Es una “fealdad” que los habitantes de Israel, y quienes deseamos que no haya más  víctimas inocentes, aceptamos como un “mal menor”. Como no pudieron continuar con los atentados suicidas, Hamás se armó con misiles de diferentes tipos, a fin de atacar a la población israelí. Como no tienen respeto por la vida de nadie, no les importa quienes mueran.                Es interesante entregar algunos antecedentes de esta organización. Quien tenga dudas, lo puede consultar en Internet:Hamas significa “fervor” en árabe, su bandera es de color verde – color adaptado por el Islam – es por su esencia misma un movimiento religioso que combate cualquier expresión laica dentro del mundo árabe, que pretende la creación de un Estado Palestino bajo la ley del Islam en las tierras de Israel, Cisjordania y Gaza. Los medios para conseguirlo pueden ser pacíficos (mediante treguas con el enemigo que le permita rearmarse y prepararse llegado el momento) o militares a través de actos de “guerra” convencionales contra tropas israelíes, y/o no convencionales: secuestro de soldados y civiles como carta de negociación, atentados y atentados suicidas contra la población civil. En su carta fundamental mantiene que Palestina es un estado islámico confiado a todas las generaciones musulmanas hasta el día del Juicio Final, por lo que nadie tiene derecho a entregar el conjunto o parte de ella: ningún Estado árabe, ningún rey, ningún presidente u organización;  renunciar a una parte de Palestina es como renunciar a la propia religión, no hay solución a la cuestión Palestina sino por un medio: el Yihad.Algunas citas de la Carta de Constitución del Hamas:
Artículo 7: “No vendrá el Día del Juicio hasta que los musulmanes combatan a los judíos, hasta que los judíos se escondan tras las montañas y los árboles, los cuales gritarán: ‘¡Oh, musulmán! Un judío se esconde detrás mío, ¡ven y mátalo!’”.
Artículo 22: Declara que “enemigos” u organizaciones sionistas “acumularon una riqueza material grande e influyente” con la cual “tomaron el control de la prensa mundial”. “Estuvieron detrás de la Revolución Francesa y las revoluciones comunistas. En cuanto a guerras locales y mundiales nadie objeta que estuvieron detrás de la Primera Guerra Mundial, así como del aniquilamiento del califato islámico. También estuvieron detrás de la Segunda Guerra Mundial, cuando obtuvieron inmensos beneficios gracias al comercio con materiales de guerra, y se prepararon para el establecimiento de su Estado. Inspiraron la creación de Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad para reemplazar a la Liga de las Naciones, para dominar el mundo a través de sus intermediarios. No hay guerra que haya estallado en lugar alguno que no lleve sus huellas digitales”.
Acerca de la Fundación del Hamas:
Los “coaligados de la tierra de Isra” y el “Movimiento islámico de Lucha” unificados, en 1987, bajo la dirección del Sheij Ahmed Yasin, fueron base para la formación del Hamas Al movimiento le dan forma Mahmud Al Zahhar y Abdel Azzi Ar-Rantisi, Jalid Mashal dividiéndolo en una línea política y otra militar: Ezedin Al – Kasam, bajo la dirección verticalista del Sheij Ahmed Yasin
                Está claro entonces de que se trata de una organización  político religiosa, fanática y violenta, excluyente de toda diversidad que no sea una forma teocrática de sociedad. Cierto que el pueblo palestino podría optar democráticamente a esta manera de gobernarse, (es decir, optar democráticamente a una sociedad “no democrática”), lo que habría que respetar como parte de su libertad de decisión, a la cual, en ese caso,  ellos mismos deberían experimentar. Pero toda libertad termina cuando se afecta a otros que nada tienen que ver con dicha elección. Menos si se trata de un país vecino. El pueblo palestino podría “elegir” seguir en la miseria, en la corrupción y en la ignorancia. Lo que no puede “elegir” es eliminar a otro estado independiente. A eso no tiene derecho.                La guerra en Gaza es la respuesta de Israel al grupo Hamás. No es “contra” los palestinos. Israel dijo “basta” a ocho años de permanentes ataques con misiles a su población civil.En parte de su declaración al Consejo de Seguridad de las UN, Israel señaló:Ocho años. Durante ocho años los ciudadanos del sur de Israel sufrieron el trauma de ataques con misiles, prácticamente diarios, desde Gaza. Durante ocho años los residentes de esas ciudades tuvieron unos meros 15 segundos para apurarse, con sus niños y ancianos, para hallar refugio antes que los misiles y cohetes aterrizaran en sus casas y escuelas.15 segundos, Sr. Presidente, no daría tiempo a los miembros de este Consejo para abandonar este recinto. Ningún estado permitiría tales ataques sobre sus ciudadanos. Ni debería hacerlo.Pero Israel buscó todas las formas de evitar el actual conflicto. En el 2005 Israel retiró de Gaza a cada uno de sus soldados, y cada uno de sus 8.000 civiles, junto con sus casas y escuelas, sus sinagogas y cementerios. Lo hicimos para tratar de crear una oportunidad para la paz y para que los palestinos construyesen una sociedad próspera.Pero el régimen de Hamas, que tomó brutalmente el control de Gaza, asesinando a decenas de compatriotas palestinos, no tiene ningún interés en la paz y la prosperidad.Se opone vehementemente a las negociaciones entre israelíes y palestinos. Rechaza el proceso de Anápolis, que fuera elogiado por este Consejo el mes pasado en la Resolución 1850.Hamas no tiene interés en lograr la paz con el enemigo. Para Hamas la paz es el enemigo. Su único interés es establecer un régimen de tiranía para los habitantes de Gaza y de terror para los israelíes.A Hamas le gusta decir a los palestinos que fue el terrorismo lo que llevó a Israel a la Desconexión de Gaza en el 2005. Pero la verdad es obvia: fue la esperanza de paz lo que nos llevó a la retirada de Gaza y el terrorismo de Hamas el que nos obligó a volver.En nuestros esfuerzos por evitar la confrontación, aceptamos, hace seis meses, una tahadia (estado de calma) negociada por Egipto. Hamas violó, a diario, este arreglo. Más de 365 misiles y morteros fueron lanzados durante este período. Y, durante todo ese tiempo, utilizó la llamada "calma" para aumentar su abastecimiento de armas y misiles, contrabandeados a través de túneles hacia la Franja de Gaza. Sin embargo, nos refrenamos.Pero cuando Hamas anunció, unilateralmente, el fin de la tahadia y comenzó a llevar a cabo una nueva campaña de ataques, con misiles, contra los ciudadanos de Israel con las armas que contrabandeo hacia Gaza durante, la "calma", ya no pudimos refrenarnos.

Con sus nuevos misiles, hechos en Irán, ahora Hamas puede alcanzar las ciudades de Ashdod y Beer Sheva, colocando a más de un millón de israelíes bajo la sombra de su terror.”

Hasta acá  parte de la declaración de Israel a las Naciones Unidas.                Respecto de la respuesta de Israel a Hamas en Gaza:

Se ha criticado mucho la “magnitud “ que tuvo la respuesta israelí.  Algunas de esas manifestaciones críticas  fué de  gente que yo llamaría “bienintencionada” (como Ricardo Lagos, ex presidente de Chile por ejemplo), que le  pidió a Israel: “Por favor, terminen unilateralmente con la respuesta porque hay muchas muertes inocentes”.- E incluso reconoce los acontecimientos previos que motivaron esa respuesta.

Israel declaró unilateralmente el cese de fuego al estimar que la tarea estaba cumplida. Con certeza deberá volver a actuar si los extremistas vuelven a atacar a su población civil.

Yo comparto el horror y la pena de muchos que como Lagos pidieron “que pare la  guerra”. Más, no puedo perder de vista que nadie, durante 8 años, a pesar de los ruegos de Israel, a pesar de que se alcanzaba a filtrar las noticias de que a diario caían cohetes sobre población civil, a pesar de que se evitaron muchas muertes dado que tuvieron que hacer vida en refugios subterráneos, a pesar de todo,  NADIE DIJO NADA.  La gente inocente está pagando las consecuencias del fanatismo y de la deshumanización de Hamás.Las preguntas que surgen: ¿Qué podía hacer Israel y su población civil? ¿Seguir “aguantando”?, ¿”Vengarse” matando igual cantidad de terroristas?; La verdad es que el tema NO ES sencillo. Yo valido que Israel responda a la agresión. No tiene alternativas reales y viables. Como  no soy estratega, no puedo saber si la respuesta ha sido la adecuada o no. El sufrimiento del pueblo palestino es el sino de la mentalidad  “típica musulmana”  que todo lo resuelven a balazos y siempre culpando a los demás… Sin ninguna duda que los responsables de las muertes de civiles, (que pudieron ser mucho más si el  ejercito israelí no hubiese tomado las medidas de prevención que siempre tomó), son los terroristas de Hamás. Ellos son  los “asesinos”,  palabras que  se gritan contra los israelíes en las manifestaciones “pseudoizquierdistas” (que tienen más de judeófobas que de otra cosa). No hay que olvidar que Hamás  usan de escudo a la población civil. De eso tampoco se informa mucho.

La validez de existir de Israel, después  no está en discusión. Por ende, no discuto su derecho a proteger su población civil como lo tendría que hacer cualquier país civilizado.

Insisto en que, como no soy estratega, no sé en lo militar qué sería lo “adecuado” para defender a su población. Lo que sí sé,  es que pocos lo saben. Menos aquellos que critican.  No sé que habría hecho Chile si en la frontera con Perú se hubiesen puesto los de “Sendero Luminoso” a disparar misiles contra la población de Arica, sin el control del gobierno peruano. No tengo dudas que  hubiesen sido menos “cuidadosos” que los israelíes en su respuesta, y seguramente sus objetivos también habrían sido destruir las bases de lanzamiento y su pertrechamiento.            Es lícito lamentarse y horrorizarse con la gente que muere. Personas y niños de todos lados; cada una es una vida y es una ofensa a la humanidad que mueran violentamente o que sufran heridas o la destrucción de sus hogares. No hay derecho. Lo que no se puede hacer es “culpar” a una de las partes, especialmente si es la parte originalmente agredida, (como es el caso israelí), y que respondió a la agresión,  como responsable de dichas muertes. Y muy especialmente cuando no sabemos que otra alternativa de respuesta tenían. Ese es el tema fundamentalQuisiera terminar estas reflexiones con unas preguntas que esconden una gran  esperanza: ¿Podrá firmarse la paz con  Abu Masen en Cisjordania y en "espíritu" con todos los palestinos? ¿Podrá Israel ayudar al surgimiento económico, educacional y cultural del pueblo palestino, a través de una labor consensuada y planificada entre ambas naciones?La única esperanza de que los palestinos puedan imponerse al terrorismo, es el bienestar de su gente. Si viven, gozan de la vida, y cada uno de ellos tiene un verdadero "sentido existencial", eso será posible. Israel  y los que se suponen “moderados” palestinos de Cisjordania, han de aprovechar este preciso tremendo instante histórico en que el terrorismo quedará debilitado gracias a la respuesta israelí. Hamás y similares  sólo tienen cabida en un ambiente de ignorancia, miseria y temor. El pueblo palestino ha de recuperar su propia dignidad de un modo constructivo, aprendiendo a amar en lugar de odiar. Aprendiendo a convivir en lugar de culpar a otros de sus problemas. A mi entender, esa es la verdadera “causa del pueblo palestino”.

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