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Articulos de NNovik
Se entregan artículos de opinión de temas relacionados con economía y administración, política nacional e internacional, y otros de interés.

Archivo: Diciembre 2006

19/12/2006 GMT -4

Una Vision distinta del Islam

nnovik @ 10:55

“TEJADO DE VIDRIO”

Nathan Novik. Ingeniero Comercial.

            Un amigo me preguntaba: ¿Qué esperan de los musulmanes?. ¿Qué se dediquen sólo a rezar? ; ¿Qué después de ser invadidos en base a mentiras en Irak, qué después de ser atacados por años en Afganistán, sólo se queden rezando?; ¿Con qué autoridad moral el mundo occidental trata de imponerles normas de conducta?

Mi inmediata reacción fue decirle: Cierto, pienso que todos tienen “tejado de vidrio”. No existe ningún país sobre la tierra que no haya cometido en su historia algún tipo de error grave, faltas a los derechos humanos o  acciones inaceptables desde un punto de vista humanitario. Cuando no han cometido esas faltas con otros pueblos o países, la han cometido con sus propios habitantes. Le dije que necesitaba meditar mejor lo que me preguntó, y hoy, después de casi quince días, deseo responderlas, toda vez que ellas me parecen muy válidas. Por esta razón deseo compartirlas con los lectores.

Si bien lo ideal es que ningún país exija a otro un cierto tipo de comportamiento, desafortunadamente no siempre prima la cordura. Para que ella prime, es necesario que los países y sus pueblos, se remonten  a sus mejores épocas, a sus más constructivas y creativas inspiraciones, a sus más preciados valores. En el caso del Islam, a su “época de oro o época clásica”, donde su producción en los campos de la filosofía, las ciencias, la arquitectura, el arte, y casi todas las ramas del saber humano, fue enorme. La civilización islámica es uno de los fenómenos más extraordinarios de la historia. Durante siete siglos, desde el año 800 al 1500, marchó a la cabeza del mundo en pujanza, orden y extensión de gobierno, en normas de vida y moral, en legislación humanitaria y tolerancia religiosa, en literatura, erudición, ciencia, medicina, arquitectura y filosofía. El arte y la cultura estaban más difundidos que en el Occidente medieval; había soberanos calígrafos, y tanto los mercaderes, como los médicos, podían ser filósofos. Para conocer respecto del Islam, sugiero acceder al libro “La Civilización del Islam” del profesor Ricardo Shamsudin Elia, cuya síntesis traducida al castellano se ubica en Internet. En ese mismo libro, en su prefacio se afirma “El terrorismo moderno no es definitivamente un producto natural del Islam sino su antítesis, algo marginal y alimentado desde afuera con deformaciones grotescas y descontextualizadas de la doctrina coránica y profética”. A la luz de la historia, esa afirmación es efectiva y nos llena de esperanzas. Son los mismos pueblos islámicos quienes deberían elegir la neutralización y el desarme de los terroristas que no los representan. Y si no tienen los medios para hacerlo, solicitar la ayuda internacional para ello. Sin duda que es preferible elegir una conducta atinada y pacifista, de respeto y de creatividad, a que otros se lo tengan que imponer.

 Entonces, volvamos a la pregunta inicial: ¿Puede pedírseles a los musulmanes que sólo se dediquen a rezar?

Indudablemente que no está mal que los hombres recen, pero es necesario acompañar esos rezos con actitudes positivas, constructivas, hacia nosotros mismos y hacia los demás. Es por ello que el pueblo musulmán, (y por ende el conjunto de países que profesa el Islam), debería esforzarse en neutralizar a aquellos fanáticos que tal como dice el libro de referencia, “deforman la doctrina coránica y profética a través del terrorismo”.  El mundo observa con espanto el hecho de que sectas fanáticas que se identifican con el islamismo,  actúan con inusitada violencia sembrando destrucción y muerte de inocentes en muchos lados del planeta. Pareciera que dentro del mundo islámico actual  requieren volver a sus fuentes, a su época de esplendor, en que convivían  todas las religiones y todas las culturas. Los mismos musulmanes han de impulsar a que sus países se transformen: sin abandonar su cultura, sus tradiciones y sus creencias; simplemente tratando de volver a ser lo que fueron. Tienen recursos importantes a través del petróleo. Son personas con inteligencia y capacidad creadora. ¿Por qué elegir la violencia?; ¿Por qué no elegir la convivencia con el resto de los seres humanos respetando las diferencias? En el caso del conflicto palestino-israelí, o del pakistaní y la India, por nombrar los más conocidos: ¿Porque no optar por hacer la paz y complementarse?; ¿Porqué la religión tendría que ser un factor de distanciamiento en lugar de abrir las mentes a un acercamiento con el resto de los hombres sin llamar a sojuzgarlos dentro de su doctrina?. ¿Porqué no utilizar los enormes recursos con que cuentan de una manera constructiva y pacífica, complementándose con los demás países en una actitud abierta y tolerante, educando a sus niños dentro de su cultura, pero con una actitud  de respeto, reconociendo que todos, a su manera, tienen su propia verdad, que es necesario respetar sin tratar de imponer la propia como si fuese la única válida?.

Todo ello implica el fortalecimiento del Islam “moderado y místico, constructivo y creador, respetuoso y abierto”. Ese Islam que ya conoció la humanidad en su época de oro.

Me pregunto: ¿Porqué los países islámicos actuales han sido sobrepasados por las sectas fanáticas y violentas?; ¿Porqué desdeñan su pasado glorioso?. ¿Qué han aportado al mundo en estos últimos cien o doscientos años?. Son muchos millones las personas que profesan el Islam. Son 22 países árabes con millones de kilómetros cuadrados de superficie. En esos países abunda el analfabetismo, la miseria, las más enormes diferencias de clases sociales. ¿Por qué no generan su propia “revolución interna”, tratando de retomar su pasado glorioso, complementándose con los países que tienen otras culturas en lugar de pensar en un “enfrentamiento”?. Es tanto lo que podemos aprender unos de otros.

Tiene razón mi amigo: no basta con rezar. Pero nada justifica el optar por el terror y la violencia. Especialmente si existen buenas bases para elegir alternativas más esperanzadoras y constructivas.

18/12/2006 GMT -4

Justicia en Chile

nnovik @ 15:56

Justicia, Discernimiento e Intencionalidad.-

Autor: Nathan Novik.- Ingeniero Comercial; Asesor Pymes

 

La delincuencia existente en el país y la sensación de indefensión frente a la misma, de parte del ciudadano común, es una realidad que no puede ser ni desmentida ni ignorada. Aún cuando las estadísticas señalan que la delincuencia ha disminuido, no cabe duda que su expresión violenta ha aumentado. Utilizando argumentos casi risibles para el común de la gente, los abogados defensores de personas que claramente han delinquido de manera gravísima, logran diversas ventajas para sus defendidos. Estos salen libres de la cárcel al poco tiempo para reincidir en sus fechorías. Entre las argumentaciones a que la ley da cabida está, por una parte, que el sujeto que delinquió “no tenía discernimiento”  o bien, por otra vía, que “no tenía la intención de cometer el delito”. El diccionario nos señala que discernir es “distinguir una cosa de otra”. En rigor, sea por su edad, u otro motivo psicológico, el delincuente puede ser defendido aduciendo “que no distinguía si lo que hacía era correcto o no”. Ya es hora de que el sistema judicial deje de amparar este tipo de argumentaciones. Cualquier niño, con una formación educativa mínima, debería saber qué es lo correcto de lo que no lo es; qué causa daño al prójimo de lo que no lo causa. Es indispensable que, dentro de la educación básica, sea obligatoria la enseñanza de valores fundamentales en el niño, como los de honestidad, lealtad, solidaridad, respeto, no violencia y similares. Estos valores deberían ser enseñados de un modo entretenido y didáctico, de manera que el niño lo absorba como parte de su cultura y formación esencial. La escuela de este modo podría complementar y/o reemplazar lo que cada hogar debería entregar en la formación del niño. De este modo, la sociedad en su conjunto, a través de su sistema judicial, no debería admitir más el concepto, sospechosamente  subjetivo, de “no discernimiento” y los delincuentes de cualquier edad podrían tener el castigo que se merecen junto a la oportunidad de rehabilitación cuando ello sea posible.

El otro argumento que suelen usar los defensores del delincuente, es su falta de “intencionalidad”. Este fue uno de los argumentos usados en el caso del asesinato del médico uruguayo en Viña: el asesino “no tuvo intención de matar: se le escapó el disparo”. Cualquier persona con criterio formado se da cuenta que este tipo de argumentaciones son simplemente argucias  de leguleyos para rebajar la pena de un delincuente altamente peligroso. A nadie le cabe duda de que si un sujeto entra a una casa a robar con una pistola cargada, las consecuencias pueden ser múltiples y al  hacerlo, debería asumirlas. La gran mayoría de los delincuentes dicen estar arrepentidos de lo que hicieron una vez cometido el delito. Afirman que no tuvieron la intención de hacerlo. Pero lo único que debería  valer judicialmente en estos casos es el resultado de su acto delictual: un crimen es un crimen. Los casos en que sí es susceptible no sólo una rebaja de pena, sino hasta el sobreseimiento, son aquellos en defensa propia, o de reacción ante la violencia intrafamiliar por parte de la persona agredida con consecuencias de muerte para el agresor. Pero allí hay atenuantes evidentes que pueden demostrarse racionalmente en un juicio, como es la defensa propia frente a una agresión. Pero un delincuente que entra armado a un lugar, aunque lo haya hecho con el fin de amedrentar a sus víctimas, simplemente no tiene derecho a quitarle la vida o a dejar herida a otra persona. Por más que se diga que no tuvo la intención, el resultado de su acción no es algo subjetivo; cuando asumió que iba a amedrentar con un arma a otras personas, asume de hecho que el daño potencial de su acción puede ser muy grande. Cuando sucede, es un hecho totalmente evidente con personas fallecidas, heridas y/o psicológicamente dañadas. Todo homicidio, o persona herida o psicológicamente dañada como consecuencias de un acto delictual, debería castigarse fuertemente con penas no excarcelables, dado que la pena de muerte como alternativa posible se eliminó en nuestro país. Los homicidios calificados deberían ser siempre a perpetuidad y sin derecho a salir de la cárcel aun cuando tuviese “buena conducta”. Si deseamos actuar sobre la delincuencia, existen tres ámbitos sobre los cuales debe actuarse simultáneamente: a) El de la educación en sus aspectos formativos valóricos, lo que no debería vincularse a alguna religión en particular y que debería ser parte de la educación escolar oficial y obligatoria, desde la educación parvularia  e incluyendo la educación media; b) en el de no permitir legalmente que los abogados defensores utilicen argumentaciones casi ridículas utilizando tecnicismos que la ley ampara y que permiten bajarle la pena a los delincuentes de mas alto nivel de peligrosidad como son “la falta de discernimiento y la no intencionalidad”; y c) el aumentar drásticamente las penas para los casos de homicidios y homicidios calificados y para las secuelas que pueda dejar una acción delictual tanto en lo corporal como en lo psicológico. Y esto debe tener calidad de urgente.

 

Una solucion practica al efecto

nnovik @ 15:41

Las PYMEs y el tipo de cambio: una posible solución.-

(Nathan Novik.- Ingeniero Comercial; asesor empresas Pymes)


 

            Constantemente las diversas candidaturas a la presidencia han postulado la conveniencia de que los ciudadanos participen de una manera activa en el acontecer nacional. Sin embargo, esa invitación no es tan fácil de cumplir, dado que no existe ningún tipo de medio conocido, ni siquiera a través de Internet, donde un simple ciudadano, no inscrito en ningún partido político, pueda hacer llegar sus sugerencias a las autoridades pertinentes.  Mi experiencia, a través de mas de 40 años  asesorando en diversas materias económicas, organizativas y de administración al sector de Pequeñas y Medianas empresas, (PYMEs), y conociendo de cerca sus problemas, me permite entregar sugerencias e ideas que podrían ser evaluadas por las autoridades competentes.

Utilizaré esta columna de opinión  para efectuar una sugerencia que la estimo práctica, justa, y fácilmente aplicable, en beneficio no sólo de las PYMEs como empresas, sino de toda la economía del país. Sucede que el alto precio del cobre en los mercados internacionales, es una de las variables que ha  ayudado a que el tipo de cambio se haya visto presionado fuertemente a la baja, desincentivando de manera importante al sector exportador, disminuyendo drásticamente su rentabilidad. En efecto, si a modo de ilustración, las divisas generadas por el sector exportador se liquidaran a $590 el dólar, en lugar de hacerlo a los $515, se produce un menor ingreso para la empresa exportadora, equivalente a un 14%. Muchas veces ello incide en la posibilidad misma de competitividad por parte de dichas empresas.

            Propongo crear un “Fondo de Compensación de pérdida por tipo de cambio”. Este fondo tendría un “Tipo de cambio a valor de piso”, que sería el valor de liquidación de las divisas generadas por las exportaciones de las PYMEs, cuando el tipo de cambio de mercado sea de un valor inferior. El valor de ese piso,  podría ser de  $540 por dólar.

            Las empresas que accedan a este beneficio tendrían una cuenta corriente especial en Tesorería, ya que ese sería el organismo encargado de girar los valores compensatorios. Al utilizar ese beneficio, su cuenta quedaría cargada por la diferencia de valor que se produciría entre el “valor piso” al que se le liquidan sus divisas, respecto del valor que resultaría al aplicarle el valor de la divisa del mercado en ese momento.

            Por otra parte, cuando el tipo de cambio de liquidación de las divisas fuese mayor al valor que está estipulado como “valor piso”, la diferencia resultante entre ese valor de liquidación respeto al que resultaría calculándolo sobre el valor “piso”, abonaría la cuenta de la empresa, disminuyendo así su pasivo con el fisco por esta materia. A la empresa se le liquidaría sobre el “valor piso” las divisas de su exportación abonándosele a su cuenta la diferencia.

Si transcurridos  30 meses desde la fecha de la  primera operación de liquidación de cambios en que la empresa utilizó el “valor piso”, existiese un pasivo acumulado en su cuenta, la empresa deberá cancelarlo. Para ello podrá utilizar un crédito a 10 años, pagaderos mensualmente  a partir de los 90 días de la fecha en que se cumplieron los 30 meses ya señalados. Este crédito tendría un interés “preferencial” de un 3.5% anual. La cuota mensual de pago formaría parte del formulario 129 en que se declara y cancela el IVA. Las operaciones de la empresa usando este “fondo compensatorio” podrían continuar por otros 30 meses, dado que la cuenta de la empresa habría quedado con saldo cero al aceptar el pago de su pasivo. Y así sucesivamente.

Las empresas con derecho a utilizar este beneficio serían las PYMEs, es decir, de acuerdo al criterio usado por CORFO, aquellas cuyas ventas netas anuales sean como máximo UF100.000.-  Si se estima adecuado para este caso, a fin de sostener la actividad exportadora de las empresas, se podría ampliar este beneficio  a aquellas cuyo máximo de venta neta anual no pase de las UF 150.000.

El Fondo se debería crear utilizando una parte de los excedentes del cobre.

 Por supuesto que la presente es una idea que requiere mayor estudio, pero podría servir de base para que el sector de las pequeñas empresas exportadoras se sientan apoyadas en sus esfuerzos exportadores.

La Muerte de Pinochet: Relativización Valórica y Educación

nnovik @ 15:18

La Muerte de Pinochet: Relativización Valórica y EducaciónNathan Novik . Ingeniero Comercial.- A propósito de la muerte de Pinochet, me surgen algunas reflexiones vinculadas a nuestro sistema educacional,  que desafortunadamente sólo  puedo compartir con amigos y con alguna columna periodística, sin que  exista ninguna  manera conocida  para que las autoridades de nuestro país las consideren. No existen los medios de participación ciudadana que nuestra presidenta postuló como forma de gobierno durante su campaña, de modo que continuaré señalando mis inquietudes a través de los medios a mi alcance con la débil esperanza de que puedan llegar a ser considerados en la práctica.            Vamos al tema. Una periodista española  recordaba en un noticiario televisivo, y a propósito de su última recaída, que todo lo concerniente a Pinochet es como el cuento del lobo: era difícil creerle cualquier cosa. Recordaba su llegada a Chile desde Inglaterra, en una imagen televisiva que recorrió el mundo, donde se burló de todos, (haciéndose primero el "enfermo" por allá, y luego tirando su bastón y levantándose ágilmente de su silla de ruedas al llegar al país). Con sus mentiras y simulaciones, Pinochet sólo confirmaba en su acción, una declaración que yo mismo le escuché en alguna oportunidad a través de la televisión durante su dictadura: "Un militar es ante todo un estratega. Y para eso puede simular, mentir, o lo que sea necesario a fin de lograr el triunfo". Y eso se lo escuché mas o menos textual. Me impactó tanto que lo tengo grabado en mi memoria. Esos son los “antivalores” que  la dictadura inculcó a la población. Tal es así, que la derecha política chilena le perdonó todos sus asesinatos y violaciones a los derechos humanos, pero sólo cuando se supo de sus cuentas millonarias en dólares, sin justificación posible, se “alejaron” políticamente de el. Pero esa misma actitud es una demostración palpable de cómo se pierde el sentido de los valores básicos. No les importó que durante el régimen de Pinochet se hubiesen violado los derechos humanos de tanta gente, pero sí el hecho de que haya metido sus manos en platas que no le pertenecían. No digo que esto último no sea grave, pero con los asesinatos, torturas y desapariciones de tanta gente, ¿no era suficiente como para condenar a quien era el responsable directo, a lo menos en lo político, de esas barbaridades?; ¿Había que esperar que se demostrara que además robó para recién allí pensar que ese régimen fue “reprobable”? . Pienso que le hace bien a nuestro país de tan frágil memoria y con valores tan "relativisados" detenerse  y reflexionar en  este  aspecto. Nos tiene que llamar la atención el hecho de que para la derecha política de nuestro país lo importante e imperdonable es sólo que robó... Las torturas, asesinatos y violaciones a los derechos humanos nada les importó. Jamás lo reconocieron y siempre, hasta hoy, salvo contadísimas excepciones, lo siguen justificando. Y esos son los “antivalores” imperantes en Chile que la democracia no ha sido capaz de modificar. En los programas educacionales la dictadura eliminó el antiguo ramo de "educación cívica". Todavía no se repone. La dictadura, a través de las teorías individualistas y libreempresistas a ultranza,  inculcó el egoísmo, la indiferencia, la competencia selvática, la relativización valórica. Actualmente no se enseñan valores en la enseñanza básica y media. Mi tesis es que la Concertación ha fracasado totalmente en revertir la cultura "antivalórica" que impuso la dictadura. Actualmente, vinculado a lo que se podría pensar como “enseñanzas valóricas”, existe la enseñanza religiosa no obligatoria en los colegios. Sin embargo este tipo de enseñanza  normalmente se ocupa más de inculcar  doctrinas y dogmas, quedando en segundo plano lo valórico. Los diversos aspectos vinculados con lo  valórico van más allá de las particulares concepciones religiosas que pueda tener cada individuo. De hecho conozco personas agnósticas con valores éticos más asentados que muchos de los que siguen una determinada religión. Michelle Bachelet representa para mi un caso destacable en ese aspecto. Pienso que es indispensable incorporar a nuestro sistema educacional  la enseñanza inteligente ( a través de lecturas, videos, juegos, arte, teatralisaciones, acciones participativas del alumno), de valores tales como la solidaridad, la honestidad, la probidad, el respeto al prójimo,  el sentido del servicio, el amor por la diversidad, el respeto por el medio ambiente, la claridad básica de "que los fines no justifican los medios cuando éstos rebajan la dignidad humana"... y así sucesivamente. Revisar aspectos de nuestra historia, incluida la más reciente de la dictadura, de modo que sus barbaridades no se vuelvan a repetir. Conocer la visión de nuestros hermanos peruanos y bolivianos acerca de la guerra del pacífico, y así aprender que la historia es diferente según quien la cuenta. Una amiga que estuvo exiliada en la República Democrática Alemana me contó que en las escuelas se enseñaba lo que fue el régimen nazista. Se llevaba a los niños a los antiguos campos de exterminio. “Para que esta vergüenza jamás se vuelva a repetir” les decían a los niños. Trabajaban en el campo de la conciencia ética y valórica del niño. Acá no hacemos nada. Soy de la idea de que la educación chilena  es un desastre no sólo porque no aprenden ni matemáticas, ni a leer comprendiendo lo que leen, ni a expresarse, sino fundamentalmente porque no se ha dado un cambio valórico en la sociedad, altamente dañada en ese aspecto por la dictadura. Hay que modificar el programa educacional incorporando de un modo laico, no vinculado a determinada religión, la enseñanza y concientización  de nuestros futuros ciudadanos en aquellos valores éticos fundamentales que hacen que los hombres nos desenvolvamos en nuestra calidad espiritual más esencial. Que seamos mejores personas y podamos vivir sabiendo que yo no existo sin el que tengo a mi lado. Ese tipo de valores ayudan a que cada ciudadano descubra además el sentido de su propia existencia.            No puedo dejar pasar la oportunidad de referirme muy brevemente a la actuación del sistema judicial chileno tanto durante la dictadura como durante la época de los gobiernos democráticos. Aún cuando este tema da para un análisis bastante más extenso, sólo deseo expresar en éste, mi vergüenza como chileno de que el sistema judicial, a pesar de tantos juicios abiertos en contra de Pinochet, a pesar de tantas evidencias de violaciones a los derechos humanos, incluso a pesar de tanta evidencia de haberse apropiado de millones de dólares en  dineros que no le pertenecían, no haya sido capaz de emitir una sola condena. Qué triste y que vergonzoso para nuestro país,  que tenga que ser sólo la “condena de la historia” la que quede vigente y que la “justicia humana” no se haya pronunciado en Chile a pesar de tantas evidencias. Qué razón tenían los europeos al decir: “Chile jamás condenará a Pinochet”. Y ese oprobio nacional es una deuda gravísima de nuestra democracia hacia las futuras generaciones. Es un  enorme engaño el que nuestro país le hizo al resto del mundo civilizado, al traer a Pinochet a Chile desde Europa, donde lo habrían juzgado por sus crímenes contra la humanidad, con el argumento de que “se tenía que juzgar en Chile” y haber esperado que se muera sin hacerlo. Además de quedarnos con una deuda moral pendiente para con toda la parte civilizada del planeta, nos quedamos  con el imperante desafío de tener que modificar en el futuro próximo, de un modo drástico,  el régimen judicial imperante en Chile.

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